domingo, 31 de enero de 2016

Como un recuerdo

Como un recuerdo que no consigues
recordar.
Un día
no seré más que eso.
Pero en ti.

KARMELO C. IRIBARREN

viernes, 29 de enero de 2016

El silencio de tu cuerpo

El silencio de tu cuerpo.
Ese rincón en el que acurrucarse
donde no se inventaron las palabras.




BEATRIZ VIOL

miércoles, 27 de enero de 2016

Eres lo más bonito que he hecho por mí

Eres lo más bonito
que he hecho por mí.
La gente en vez de decirme
'el amor te sienta como un guantazo'
ahora me confiesa
'el amor te sienta como un guante, blanco, hecho a medida',
y yo les contesto:
'El amor es una bala unidireccional
y nuestro pecho un punto fijo:
lo que determina el choque, el temblor,
el derrumbe de cimientos o la recuperación del jardín,
es el hueco que acompaña a tu mano
en el impacto.'
En otras palabras,
sujeta la mano de tu asesino y ganarás su caricia.
Y es que resulta que a mí el crimen
me pilló masturbándote,
amor,
o masturbándome pensando en ti.
Como si hubiera diferencia.
Como si no fuera lo mismo
amarte, amarme y amarnos.
Como si fuera posible soltarte.
No lo sé,
pero desde que te quiero
mis manos están preciosas.
He lanzado al aire
todas mis dudas,
y ha salido tu cara.
Jamás entendí eso de la suerte
y de la fortuna,
así que no sé bien qué quiere decir,
pero me han entrado unas ganas locas
de arrojar flores a los pies de tu cama.
La verdad es que la ciudad,
mis pulmones
y el cambio climático
han agradecido esta hostia primaveral.
Y ahora respiro mejor,
subo sin cansancio las cuestas
y puedo durar cuatro estaciones haciéndote el amor.
He bajado los pantalones a las canciones
con las que un día lloré
y mi pena ha brillado
como un pájaro atrapado en la nieve:
no quisiera menospreciar a mis tormentos,
pero tu sonrisa sobre mi lágrima
consiguió ser el mejor de los remedios.
Pero no te alejes demasiado,
sigo necesitándote por si enfermo.
Lo cierto es que no quiero que suene a chantaje,
no malinterpretes mis quejidos,
pero es posible que si te marchas llore hasta inundar medio continente,
y ya tenemos bastante con los desastres naturales
como para añadirle el mío,
¿no crees?
Quisiera explicarte de una forma sencilla
que desde ti
todo lo malo se ha dado la vuelta,
y qué bonito es el optimismo, joder.
Estás
hasta cuando no estoy,
así defino mi soledad ahora.
Te tengo
incluso cuando se me rompen los bolsillos,
ocupas mi vacío,
eres la antítesis de la nada,
aguas mi desierto,
eres el pasado de todas las ausencias.
No me apena la tristeza,
no me dan miedo los días malos
ni las malas personas,
no evito mi caída,
no me importa no acertar.
Eres a mi pena lo que la chimenea al invierno,
la sonrisa
que no cambia este puto mundo de mierda
pero hace que me dé igual vivir en él,
el aplauso que infunde valor a mis tropiezos
y sabe mejor que una victoria,
el centro de la diana de todas mis apuestas.
Eres tan bonita
que decírtelo resulta redundante
y no decírtelo
se parece al silencio.
Al final siempre acabo besándote,
que es la mejor alternativa a la poesía.
Y ya sabes
que a mí me gusta acabar los poemas
con el verso perfecto,
ese que empieza en un papel
y acaba en tu boca.


ELVIRA SASTRE

lunes, 25 de enero de 2016

A ti sólo se llega

A ti sólo se llega
por ti. Te espero.
Yo sí que sé dónde estoy,
mi ciudad, la calle, el nombre
por el que todos me llaman.
Pero no sé dónde estuve
contigo.
Allí me llevaste tú.
¿Cómo
iba a aprender el camino
si yo no miraba a nada
más que a ti,
si el camino era tu andar,
y el final fue cuando tú te paraste?
¿Qué más podía haber ya
que tú ofrecida, mirándome?
Pero ahora,
¡qué desterrado, qué ausente
es estar donde uno está!
Espero, pasan los trenes,
los azares, las miradas.
Me llevarían adonde
nunca he estado. Pero yo
no quiero los cielos nuevos.
Yo quiero estar donde estuve.
Contigo, volver.
¡Qué novedad tan inmensa
eso, volver otra vez,
repetir lo nunca igual
de aquel asombro infinito!
Y mientras no vengas tú
yo me quedaré en la orilla
de los vuelos, de los sueños,
de las estelas, inmóvil.
Porque sé que adonde estuve
ni alas, ni ruedas, ni velas
llevan.
Todas van extraviadas.
Porque sé que adonde estuve
sólo
se va contigo, por ti.


PEDRO SALINAS

sábado, 23 de enero de 2016

HAY MUJERES



Hay mujeres que me gustan para quererlas
otras me gustan para follar
y viajar a París por unas horas entre sus piernas
otras me gustan para hablar de sentimientos o de ropa
otras para verlas reír
otras para abrazarlas
otras para que me escuchen
otras para contarnos cosas grandes.

Pero tú, amor,
tú me gustas para todo.


MARWAN

jueves, 21 de enero de 2016

Dice Guillespie

Dice Guillespie que la muerte no es lo peor
que no es el dolor la mejor escuela
ni el hambre nos convierte en campeones.
Dice Guillespie
que no son más fuertes quienes más pueden
que los son quienes más resisten
quienes de la derrota levantan caricias.
Dice Guillespie
que lo más peligroso nunca es el peligro
que lo más peligroso es la seguridad
con la que eludimos siempre el mismo peligro.
Dice Guillespie
que no es un hombre acabado
que es sólo un hombre que está acabando
que nunca el final sustituye al fin,
porque en realidad
dice Guillespie
que le dijo Parker
que le contó Cortázar
que en lugar de hacer el amor
ya va siendo hora
que el amor nos haga.  

UBERTO STABILE

martes, 19 de enero de 2016

Y ahora, cada noche

Y ahora, cada noche cuento las estrellas
Y cada noche obtengo el mismo número
Y cuando ellas no vienen para que las cuente
cuento los agujeros que dejan



FLORENCIA ABBATE 

domingo, 17 de enero de 2016

NADA TE PIDO



Nada te pido, amor.
Que no me hieras.
Que el peso de tu rayo
me fulmine.
Que seas todo, amor.
Que no lo seas.

Que tu presencia en mí
aunque me duelas.

ANAY SALA

viernes, 15 de enero de 2016

LA VIDA CONTIGO

Te levantas
y el día se levanta contigo
Se levanta todo lo que quedó
lo que salvó la noche
Y te mueves a tientas
parece que te unieras al mundo con cautela
como si hubiese que reaprenderlo todo
Y sin embargo
todo viene hacia ti
soy yo el que forcejea
el que pierde pie
el que cae al fondo
buscándote
No sé si eres la misma
que hace sólo un instante ha dormido conmigo
o ésa que nunca duerme:
muslos que fluyen
ojos que se apresuran
o aire tal vez
la masa transparente
la gran fiesta del pájaro


HEBERTO PADILLA

miércoles, 13 de enero de 2016

Cuando cierras los ojos


Cuando cierras los ojos
tus párpados son aire.
Me arrebatan:
me voy contigo, adentro.
No se ve nada, no
se oye nada. Me sobran
los ojos y los labios,
en este mundo tuyo.
Para sentirte a ti
no sirven
los sentidos de siempre,
usados con los otros,
hay que esperar los nuevos.
Se anda a tu lado
sordamente, en lo oscuro,
tropezando en acasos,
en vísperas; hundiéndose
hacia arriba
con un gran peso de alas.
Cuando vuelves a abrir
los ojos yo me vuelvo
afuera, ciego ya,
tropezando también,
sin ver, tampoco, aquí.
Sin saber más vivir
ni en el otro, en el tuyo,
ni en este
mundo descolorido
en donde yo vivía.
Inútil, desvalido
entre los dos.
Yendo, viniendo
de uno a otro
cuando tú quieres,
cuando abres, cuando cierras

los párpados, los ojos.


PEDRO SALINAS

domingo, 10 de enero de 2016

SIN EMBARGO


Te deseo a alguien
que no te diga lo guapa que eres
sino que te lo enseñe,
para que te lo aprendas
sin necesidad de repetírtelo.
Te deseo un poema sin adorno,
frases ridículas,
palabras llanas y simples,
para que entiendas que en el amor
poesía es lo que sale de su boca
y no lo que lees en los libros.
Te deseo un amante con el corazón roto
para que sepa entenderte
y para que respete tu tristeza
cuando haya humedades,
pero sobre todo
para que proteja los destrozos del tuyo
con el suyo
y cuando tiemblen
tener un sustento.
Te deseo un admirador del nudismo
para que vivas lo que es una mirada desmaquillada,
para que coloques los espejos al otro lado,
para que te lleve con los ojos
a amar tu cuerpo sobre todas las cosas,
para que respete tu belleza
y haga de tu silueta el mapa de su tesoro.
Te deseo a un fiel del mar
para que jamás detone las olas de tus lagrimales,
para que acepte que un día serás calma
y otro tempestad
y aun así decida volver a ti cada día,
para que no evite que te derrames,
para que lleve tu sabor en la piel
y mire dentro de ti aunque escueza.
Te deseo a un poeta
con toda mi pena
para que te condene en su egoísmo
a la eterna salvación,
para que te haga inmortal
cuando tengas ganas de morir,
para que la única bala que te dispare
cuando le abandones
-porque tú eres un pájaro atrapado en la nieve,
recuérdalo, amor mío-
sea la que detona una palabra,
para que cuando te sientas nadie
recuerdes que eres el olvido de alguien.
Te deseo a tantas personas
como amor quiero hacerte.
Yo, sin embargo,
solo te deseo a ti.




ELVIRA SASTRE