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martes, 1 de diciembre de 2020

Esa flor instantánea

 

Miedo a perderse ambos, 

vivir el uno sin el otro: 

miedo a estar alejados 

en el viento de la niebla, 

en los pasos del día, 

en la luz del relámpago, 

en cualquier parte. Miedo 

que les hace abrazarse, 

unirse en este aire 

que ahora juntos respiran. 

Y se buscan y se buscan 

esa flor instantánea 

que cuando se consigue 

se deshace en un soplo 

y hay que ir a encontrar otras 

en el jardín umbrío. 

Miedo; bendito miedo 

que propicia el deseo 

la agonía y el rapto, 

de los que mueren juntos 

y resucitan luego.

José Agustín Goytisolo 



domingo, 24 de mayo de 2020

Así



Algunas veces llego
presuroso, rodeo
tus rodillas, toco
tu pelo. ¡Ay Dios, quisiera
decirte tantas cosas!
Te compraré un pañuelo,
seré buen chico, haremos
un viaje….No sé,
no sé lo que me pasa.
Quiero morir así,
así en tus brazos.


José Agustín Goytisolo

domingo, 24 de marzo de 2019

Esa flor instantánea



Miedo a perderse ambos,
vivir el uno sin el otro:
miedo a estar alejados
en el viento de la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego.

 José Agustín Goytisolo

lunes, 30 de septiembre de 2013

Tacto y aire fino...

    
Toda la noche comenzaba todo,
toda la noche amor.
Toda la noche claridad y vehemencia,
toda la noche amor.
Toda la noche llama contra llama,
toda la noche amor.
Toda la noche fiesta en el espejo,
toda la noche amor.
Toda la noche amándose a sí misma
toda la noche amor.
Toda la noche tacto y aire fino,
toda la noche amor.

José Agustín Goytisolo

jueves, 5 de mayo de 2011

Esa flor instantánea

Miedo a perderse ambos,
vivir el uno sin el otro:
miedo a estar alejados
en el viento de la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y se buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego.

José Agustín Goytisolo