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martes, 16 de abril de 2013

Cuando amanezca



Cuando amanezca iré a contarte historias,
me acercaré a tu oído,
sonreiré con fuerza
y empezaré a decirte que he estado
muy perdida,
deshojando afectos
que ya no están aquí.
Cuando amanezca iré a decir tu nombre
a dibujar tu rostro,
a regalarte versos
que antes sólo vivían en penumbras.

Cuando amanezca quiero acariciarte
y contemplar las olas
que casi había olvidado,
transformar mis palabras en susurros
como una caracola
a la orilla del mar.

Cuando amanezca quiero hablar del tiempo,
de miedos que interrogan a las flores
cuando las ven marchitas;
pero también te diré
que ya tengo ilusiones
que apuntalan mi vida.

Eso te lo diré cuando amanezca.
De momento me envuelvo con la noche. 

María Ángeles Chavarría

viernes, 12 de abril de 2013

Te reservo


Te tengo reservada la esfera soleada de la casa
con algunos muñecos impacientes
y otros juegos dormidos en sus cajas.

Te reservo ese espacio pensado en cada palmo
tan sólo para ti,
para que allí descubras cada día
tus propias ilusiones.

Te reservo un sendero, una montaña,
una playa de alegres contoneos,
un parque en esa tarde amarillenta,
sonrosada, naranja,
verde-azul,
jaranera.

Te tengo reservado un barco de papel
en mi regazo,
un tren hecho con viajes invisibles,
con trozos de historietas,
con idas y venidas para encontrar tu nombre
en los vagones.

Te tengo reservado mi abrazo,
mis caricias,
mi escondite de paja,
mi nube,
mis vivencias.

Te reservo la escucha intermitente,
lecturas que despiertan horizontes,
canciones y cometas.

Te reservo expresiones contagiosas,
nacidas sin complejos,
para hacerte reír y encender esa fiesta
que llevas dentro.

María Ángeles Chavarría


miércoles, 10 de abril de 2013

Cuando llegues


Hoy he estado pensando en cuando llegues.

Te enseñaré a dar besos con los ojos,
a cantar al presente y al futuro,
a bailar las canciones del verano,
a escribir garabatos en cuadernos,
a sonreír sin miedo cada día...

Te explicaré la sencillez del mundo
con mis limitaciones
porque habrá mil preguntas
que no siempre hallarán una respuesta,
pero lo intentaré.

Por ti entraré en las sendas de los interrogantes.
Por ti colorearé con ceras diminutas.
Por ti seré la niña que guardo en mi interior.
Por ti seré la adulta cuando lo necesites.
Por ti siempre seré la madre que te arropa,
la madre que te riñe,
la madre que se asombra ante tus maravillas,
la madre que te abraza,
la madre que te quiere sin reservas.

Pasearemos juntas por las calles,
prenderemos instantes junto a la ropa húmeda,
jugaremos hasta estallar de risa,
hasta que las cosquillas de la felicidad
nos inflamen las venas.

Aprenderé de nuevo a conocerte
y estaré muy cerquita
para que tú comprendas
lo que siento,
para que me conozcas
tú también.

Las dos desde el principio,
poco a poco,
porque el tiempo estará
de nuestra parte.
María Ángeles Chavarría





sábado, 6 de abril de 2013

Quererlo todo


Todo, porque los sentimientos a medias
no merecen la pena,
porque ando descalza de lluvias
por no conformarme nunca
con un camino marchito.
Todo, porque la prolongación de mi ser
sigue adelante sola
a pesar del paisaje no visible,
a pesar de tener ojos mojados
por un humo vestido de tiniebla.
Todo, porque vale la pena querer todo,
y ser hasta la médula del viento,
y recorrer los días
y navegar las noches
y esperar las mañanas.
Todo, porque nadar a medias es ahogarse
y la canción a medias nos va dejando helados;
porque el volcán se enciende
mientras el mundo avanza,
mientras los años pasan lentamente
o pasan muy deprisa,
mientras se van sumando los recuerdos
hasta inmovilizar nuestro futuro,
mientras nos damos cuenta,
con la arruga en la piel,
que todo es risa y llanto,
porque también las lágrimas
son parte de la vida.  

María Ángeles Chavarría

miércoles, 19 de enero de 2011

LATIDOS

Quiero y me dejo querer.
Estreno contigo sentimientos silenciados
y comparto misterios entre risas de fiesta.
Puedo ser lo que soy
y aprendo a conocerte.
Me has regalado el viento, un desafío...
Un día, en mi soledad, te soñé;
y hoy, me aportas gotas de sueños
en cada huella que dejamos juntos.
Marcas el ritmo de la primavera y,
mes a mes, puedo ver tu corazón
en cada gesto.
Me has enseñado a soportar tempestades
y arropas con tu chispa mis dibujos de niña.
Descubro un pasaporte a las estrellas
cuando, con tu magia, rompes la monotonía.
Pienso en acuarelas desde que estás conmigo,
me disfrazas de reina cada vez que me miras.
Y, por fin, dejé mis amuletos
porque tú eres el trébol que oxigena mi alma.

María Ángeles Chavarría