martes, 13 de mayo de 2008

Tú, otra vez

Que no hayas existido,
que no existas,
que no hayas de existir jamás,
nada importa;
nunca sabré perderte.

Ángeles Carbajal

domingo, 4 de mayo de 2008

Un espacio para ti

Habrá un día en mi vida
un espacio para ti al que siempre
podrás volver sin que te haga daño;
allí donde yo te haya olvidado
y tú no me recuerdes.

Entretanto, no temas.
Ya sabes que el invierno es solamente
un sortilegio de aire y lluvia
sobre los días
y en esas noches
en las que pasa de largo nuestra soledad.

Ángeles Carbajal

viernes, 2 de mayo de 2008

Hoy de nuevo he buscado

la mesa de un café

para leer,

para escribir este poema,

para no entender

lo que no entiendo,

para imaginarte

como tantas veces,

en la penumbra

de las horas lentas,

entre las páginas

de un libro

y otro libro,

paseando bajo la lluvia,

en los museos

de Viena, de París, de Roma...

en el amarillo toscana

de una pared

de la Toscana,

en el prau carballalu

una tarde de yerba

y de tormenta,

en las noches azules de lavanda,

una mañana de campanas

en la abadía de Melk,

en las clases de francés,

quels étaient son nom,

sa demeure, sa vie, son passé,

il souhaitait connaitre

les meubles de sa chambre,

toutes les robes qu'elle avait portées,

delante de un gran cuadro de Marc Rothko,

en Monteverdi y en Beethoven,

en los horizontes cercanos del invierno,

y dondequiera

que mis ojos se posaran

era siempre el mismo mi deseo:

tus manos cerca, tu voz,

volver a casa

y que estuvieras tú.

Ángeles Carbajal

sábado, 26 de abril de 2008

UNA MUJER Y UN HOMBRE

Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.

Juan Gelman

lunes, 14 de abril de 2008

AUSENCIA DE AMOR

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo lo que he esperado.
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.

Juan Gelman

domingo, 6 de abril de 2008

Te he querido

Te he querido, tu bien lo sabes.
Te he querido y te quiero
a pesar de ese hilo de luto que me hilvana
al filo de la tarde.
Y tengo miedo.
De la lluvia, del pájaro de nubes,
del silencio que llevo conmigo a todas partes.
Tengo miedo a la noche,
a quedarme encerrada entre alambres del sueño,
a la palabra olvido
y a tus brazos en forma de barrotes dorados.

Miedo a recorrer la casa y saberla vacía,
o a quererte, de nuevo, mucho mejor que antes.
No me abandones en esta larga ausencia.
Recuerda lo que he sido para ti otros inviernos:
el tiempo de querernos indefinidamente,
el mar,
los barcos que llegaban sin muertos a la orilla,
el ruido de las olas al fondo de la casa.
Y el viento,
recuerda el viento, amor, doblando las esquinas.

Elsa López

jueves, 3 de abril de 2008

No pronuncio tu nombre por miedo a ver la herida

No pronuncio tu nombre por miedo a ver la herida
y el golpe de la sangre.
No digo las palabras que debiera decirte.
Te miro.
Te contemplo.
Te observo.
Ojeo las esquelas y el tiempo de las nubes.
Luego digo algo inútil,
mágico,
irreparable.
Digo cosas curiosas como decir:
qué tal, hace calor, te quiero,
anoche he deseado tu cuerpo nuevamente.
Pero nada se oye dentro de las paredes.

Tú me miras inquieto,
decidido,
cobarde.
(Mi corazón empieza a deslizarse
por la suave pendiente de tu pelo.)

Elsa López