Se amaban. En la oscuridad sus cuerpos
parecían fantasmas. Se amaban y en el cuarto
sus vestidos vacíos eran como los árboles
desnudos del jardín en un día de niebla.
Pero ellos se amaban. Habían encendido un cigarrillo
y fumaban los dos, cuidando siempre
de colocar los labios en el hueco
que dejaban los labios, así como besándose.
Procuraban que nada separase sus cuerpos.
No hacía falta hablar. Lo habían dicho todo.
Sólo los ojos parpadeaban a veces
sin luz, buscando los contornos
del otro cuerpo amado. y luego
se estrechaban de nuevo los dos cuerpos
y se enlazaban y los dientes ansiosos
encontraban la carne y estallaban las luces
en la pared del fondo. Y el cuerpo no quería
perder el otro cuerpo. Y el tiempo aceleraba
el corazón y se oía una música lejana
y el silbido de un tren en la estación del Norte.
Se amaban. Inventaban de nuevo la razón de existir.
Sus bocas respiraban con el nuevo compás
y sus manos yacían, ya agotadas, sobre el cuerpo
infinito del amante, en la sombra.
Fuera quedaba todo. La vida era el amor.
Lo real era el cuarto, con sus sillas
al fondo, un espejo, un viejo candelabro
y un reloj que marcaba siempre la hora de llegar.
Se amaban. Todo estaba muy claro.
Sobre el mundo, por todo, se seguían amando.
JOAQUÍN MIRÓ
"...amo una maravillosa estatua mutilada; un texto no terminado, un fragmento de cielo inscrito en la ventana de la vida". Julio Cortázar
miércoles, 18 de junio de 2008
Latitud
No quiero más que estar sobre tu cuerpo
como lagarto al sol los días de tristeza.
Se disuelve en el aire el llanto roto,
al pie de las estatuas
recupera la hiedra
y tu mano me busca
por la piel de tu vientre
donde duermo extendido.
El pensamiento melancólico
se tiende, cuerpo, a tus orillas,
bajo el temblor del párpado, el delgado
fluir de las arterias,
la duración nocturna del latido,
la luminosa latitud del vientre,
a tu costado, cuerpo, a tus orillas,
como animal que vuelve a sus orígenes.
.
.
.
José Ángel Valente
como lagarto al sol los días de tristeza.
Se disuelve en el aire el llanto roto,
al pie de las estatuas
recupera la hiedra
y tu mano me busca
por la piel de tu vientre
donde duermo extendido.
El pensamiento melancólico
se tiende, cuerpo, a tus orillas,
bajo el temblor del párpado, el delgado
fluir de las arterias,
la duración nocturna del latido,
la luminosa latitud del vientre,
a tu costado, cuerpo, a tus orillas,
como animal que vuelve a sus orígenes.
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José Ángel Valente
domingo, 15 de junio de 2008
País
En ti no extraño a nadie,
tierra que anochece en sueños
a través de verdes órbitas,
y soy extranjera si cruzo la frontera
de tu cansada melena.
Sólo tu lengua
sé hablar en sueños
y contar cuentos sólo para ti,
mi pasajero paraíso,
mi pasajero dueño.
Afuera hace frío
y es densa la niebla.
Se hace de noche.
Pasa despacio el tiempo,
pero qué bien se está en casa, aquí al abrigo,
cuando somos país uno del otro.
Ana Blandiana
tierra que anochece en sueños
a través de verdes órbitas,
y soy extranjera si cruzo la frontera
de tu cansada melena.
Sólo tu lengua
sé hablar en sueños
y contar cuentos sólo para ti,
mi pasajero paraíso,
mi pasajero dueño.
Afuera hace frío
y es densa la niebla.
Se hace de noche.
Pasa despacio el tiempo,
pero qué bien se está en casa, aquí al abrigo,
cuando somos país uno del otro.
Ana Blandiana
viernes, 13 de junio de 2008
LA LLAMA VIVA
Corté una flor de luz, imaginé su tallo
alzarse transparente v atravesar el aire.
Soporté el dolor frío de su llama en los dedos
y no solté su espina.
Aferrada camino
a la necesidad de amar su quemadura.
Pilar Blanco
alzarse transparente v atravesar el aire.
Soporté el dolor frío de su llama en los dedos
y no solté su espina.
Aferrada camino
a la necesidad de amar su quemadura.
Pilar Blanco
martes, 10 de junio de 2008
Le pediré
Le pediré a la araña enamorada
que teja mil noches a esta noche-instante
para hacer una noche
inacabable.
Pilar Blanco
que teja mil noches a esta noche-instante
para hacer una noche
inacabable.
Pilar Blanco
miércoles, 4 de junio de 2008
Vocabulario Íntimo
Probablemente
no me muero por ti (bien sé que es una hipérbole),
pero no hay duda
de que el día compone un gesto diferente
cuando tú pasas cerca.
Pilar Blanco
no me muero por ti (bien sé que es una hipérbole),
pero no hay duda
de que el día compone un gesto diferente
cuando tú pasas cerca.
Pilar Blanco
domingo, 1 de junio de 2008
Discurso
Una mujer no tiene dirección
todos sus costados son profundos
no anhela caminos de regreso
mas sí
un horizonte indefinido
de pájaros centrífugos
una mujer necesita el asombro
de la oscuridad sostenida ante sus ojos
y no los límites precisos de un espejo
una mujer se esparce en el aire
María Montero
todos sus costados son profundos
no anhela caminos de regreso
mas sí
un horizonte indefinido
de pájaros centrífugos
una mujer necesita el asombro
de la oscuridad sostenida ante sus ojos
y no los límites precisos de un espejo
una mujer se esparce en el aire
María Montero
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