El mejor momento del amor
no es aquel en que se dice: «Te amo»
Se halla en ese mismo silencio que está a punto
de romperse todos los días.
Está en la rápida y furtiva comprensión de los corazones.
Está en los fingidos rigores y en las secretas indulgencias.
Está en el estremecimiento del brazo
en que se apoya la mano temblorosa,
en esa página que volvemos juntos,
pero que ninguno de los dos leemos.
¡Momento único, en que los labios callan
y dicen tantas cosas con su pudor;
en que se abre el corazón,
estallando quedamente como un botón de rosa!
En que el solo perfume de los cabellos
parece un favor conquistado.
¡Momento de deliciosa ternura,
en que el respeto mismo es una confesión!
Sully Prudhomme
"...amo una maravillosa estatua mutilada; un texto no terminado, un fragmento de cielo inscrito en la ventana de la vida". Julio Cortázar
jueves, 13 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
GEOMETRÍA DE LA MUJER
Soy mujer
Redonda como el Universo
Pirámide que desconoce sus secretos
Tringular en algunas partes
con hipotenusas perfectas
y calculables
por cualquiera de mis lados
Soy mujer
Cuadrada y terca cuando de vos se trata
Pentagonal cuando planeo
la más secreta de mis armas
Soy mujer-Lineal
la distancia más corta
entre tu todo y tu nada
Soy Mujer Punto
tal vez de tus referencias.
Marianela Corriols
Redonda como el Universo
Pirámide que desconoce sus secretos
Tringular en algunas partes
con hipotenusas perfectas
y calculables
por cualquiera de mis lados
Soy mujer
Cuadrada y terca cuando de vos se trata
Pentagonal cuando planeo
la más secreta de mis armas
Soy mujer-Lineal
la distancia más corta
entre tu todo y tu nada
Soy Mujer Punto
tal vez de tus referencias.
Marianela Corriols
domingo, 9 de octubre de 2011
Cerca de tu corazón vuelan mis manos
Cerca de tu corazón vuelan mis manos
quiero acercar mi ritmo a tus latidos
cada instante me conduce
a la posibilidad del equilibrio
parejo a nuestras ansias
cerca de tu cintura
cerca de tu soñar
cerca del viento
que mece las ventanas cerca.
Mateo Morrison
quiero acercar mi ritmo a tus latidos
cada instante me conduce
a la posibilidad del equilibrio
parejo a nuestras ansias
cerca de tu cintura
cerca de tu soñar
cerca del viento
que mece las ventanas cerca.
Mateo Morrison
viernes, 7 de octubre de 2011
PRONUNCIAMIENTO
Se ha decretado un estado de alerta
en mis emociones,
Cada vez que pasas, cada vez que te veo
en mis pupilas arden
tactos que se organizan
en la clande-intimidad
donde tan bien
conspiran mis hormonas.
Cargo un mitin de caricias
en mi pecho
y un pubis insurrecto
esperando que realices
una volanteada de sueños
en mi vientre.
Todo un estado de sitio
Me subviertes
Y se levantan tibias barricadas
si pretendo
olvidar tu nombre.
Tengo que confesar
que me has tomado por asalto
Y toda yo,
soy tu territorio
liberado.
en mis emociones,
Cada vez que pasas, cada vez que te veo
en mis pupilas arden
tactos que se organizan
en la clande-intimidad
donde tan bien
conspiran mis hormonas.
Cargo un mitin de caricias
en mi pecho
y un pubis insurrecto
esperando que realices
una volanteada de sueños
en mi vientre.
Todo un estado de sitio
Me subviertes
Y se levantan tibias barricadas
si pretendo
olvidar tu nombre.
Tengo que confesar
que me has tomado por asalto
Y toda yo,
soy tu territorio
liberado.
miércoles, 5 de octubre de 2011
II
No sé cuando nos conocimos,
quizás era septiembre…
No suelo anotar fechas.
Tú eras hombre y yo era
una mujer apenas,
y despertaste cosas
dormidas en mi mente
desde hace mucho tiempo.
Y recordé de nuevo
cómo son las sonrisas,
cómo son los poemas
y cómo es la ternura;
Cómo dormir con alguien
tan lejos y tan cerca.
Llenaste mi cabeza
de canciones y cuentos.
Y cubriste mi cuerpo
con besos invisibles.
No sé cuando te conocí,
no apunto fechas.
Qizás era septiembre...
quizás era septiembre…
No suelo anotar fechas.
Tú eras hombre y yo era
una mujer apenas,
y despertaste cosas
dormidas en mi mente
desde hace mucho tiempo.
Y recordé de nuevo
cómo son las sonrisas,
cómo son los poemas
y cómo es la ternura;
Cómo dormir con alguien
tan lejos y tan cerca.
Llenaste mi cabeza
de canciones y cuentos.
Y cubriste mi cuerpo
con besos invisibles.
No sé cuando te conocí,
no apunto fechas.
Qizás era septiembre...
lunes, 3 de octubre de 2011
Tu aroma
No hay uvas aquí
ni chocolates
ni tu tacto sobre el cuerpo
ni el viento doblegando el horizonte,
pero el aire conserva tu aroma
en todo lugar
donde circula el tiempo.
Ha quedado la luz encendida
desde entonces
e ilumina todo el espacio
en todas partes.
La dicha flota
en el arte
y en callejones de historia
donde se pregona el canto de los tiempos.
Entre objetos y espacios
se encuentra el rumor
del aire de tus días.
Roberto Arizmendi
ni chocolates
ni tu tacto sobre el cuerpo
ni el viento doblegando el horizonte,
pero el aire conserva tu aroma
en todo lugar
donde circula el tiempo.
Ha quedado la luz encendida
desde entonces
e ilumina todo el espacio
en todas partes.
La dicha flota
en el arte
y en callejones de historia
donde se pregona el canto de los tiempos.
Entre objetos y espacios
se encuentra el rumor
del aire de tus días.
Roberto Arizmendi
sábado, 1 de octubre de 2011
Inventé sobre tu piel el trazo
Desde hace muchos siglos supe
que alguna vez,
el día menos pensado,
habrías de aparecer en mi camino
con tu mirada de gaviota
tu sonrisa devoradora de presagios
y tus labios de franca alevosía.
No dejé que los vientos
doblegaran el espacio,
renegué de los conjuros
y caminé con paso firme
por mágicos senderos,
hasta encontrar
cada una de las partes
de tu universo
aún no revelado.
Inventé sobre tu piel
el trazo
y dibujé perfiles
de tu asombro
hasta que el sol adormeció tu voz
y convirtió en murmullo tus palabras.
¿De qué sueño surgiste?
Sin conocerte aún
cada noche invocaba tu presencia
hasta que el tiempo doblegó fantasmas
y apareciste una mañana
para conquistar la inmensidad oceánica
e iniciar nuevos caminos
juntos.
Roberto Arizmendi
que alguna vez,
el día menos pensado,
habrías de aparecer en mi camino
con tu mirada de gaviota
tu sonrisa devoradora de presagios
y tus labios de franca alevosía.
No dejé que los vientos
doblegaran el espacio,
renegué de los conjuros
y caminé con paso firme
por mágicos senderos,
hasta encontrar
cada una de las partes
de tu universo
aún no revelado.
Inventé sobre tu piel
el trazo
y dibujé perfiles
de tu asombro
hasta que el sol adormeció tu voz
y convirtió en murmullo tus palabras.
¿De qué sueño surgiste?
Sin conocerte aún
cada noche invocaba tu presencia
hasta que el tiempo doblegó fantasmas
y apareciste una mañana
para conquistar la inmensidad oceánica
e iniciar nuevos caminos
juntos.
Roberto Arizmendi
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