María Amparo Jiménez
"...amo una maravillosa estatua mutilada; un texto no terminado, un fragmento de cielo inscrito en la ventana de la vida". Julio Cortázar
sábado, 28 de abril de 2012
Ilusión Marina
María Amparo Jiménez
jueves, 26 de abril de 2012
Poema 51
Clara Jané
martes, 24 de abril de 2012
Yo soy la amada
Luzmaría Jiménez Faro
domingo, 22 de abril de 2012
Labios ausentes
Quiero dedicar este poema
a todas las mujeres que amamos
durante algunos instantes secretos,
a las que apenas conocemos,
a las que un destino distinto les arrastra
y ya no volvemos a ver más.
A la que vemos aparecer
un segundo en su ventana
y rápidamente se desvanece
pero cuya esbelta silueta
es tan graciosa y delicada
que nos quedamos maravillados.
A la compañera de viaje
cuyos ojos, encantador paisaje,
hacen parecer corto el camino.
Que somos los únicos en comprenderla
y a la que sin embargo dejamos bajar
sin haber rozado su mano.
A las que ya están comprometidas,
y que, viviendo horas grises
cerca de un ser demasiado diferente,
nos han dejado, inútil locura,
ver la melancolía
de un futuro desesperante.
Queridas imágenes vistas,
esperanzas frustradas de un día,
mañana estaréis en el olvido.
Con solo un poco de felicidad que tengamos
es raro que nos acordemos
de los episodios del camino.
Pero si hemos fracasado en la vida,
pensamos con un poco de ganas
en todas esas felicidades entrevistas,
en los besos que no osamos coger,
en los corazones que debían esperarnos,
en los ojos que no hemos vuelto a ver.
Entonces, en las noches de hastío,
poblando nuestra soledad
con los fantasmas del recuerdo,
lloramos los labios ausentes
de todas las bellas fugaces
que no supimos retener.
Georges Brassens
viernes, 20 de abril de 2012
Ella
Ella está hecha a semejanza de las cosas que amo.
Se parece a la noche,
o mejor: a una noche sin ausencias.
Ella es exacta.
Cuando la noche escurre, su cuerpo se humedece.
Me permite trepar por mis temblores
y agitar su nombre desde la oscuridad.
Ella es irrepetible.
Nació en las piedras donde empieza mi desorden.
Eduardo Langagne
miércoles, 18 de abril de 2012
Con el velo en la noche
y cruzas en silencio el húmedo paisaje de mi
cuerpo, el ala errante del viento
se quiebra en nuestro sueño.
La luna cae sobre el mar,
llena de silencios.
La tarde se vuelve tempestad, agua despeñada de lo alto, voz de lluvia.
La rosa amarilla se abre al aire frío,
susurran los árboles
y tú bebes el secreto
que vibra entre mis labios.
Cuando cubres mi espalda
con el velo de la noche,
una amapola se quema entre tus dedos.
El amor abre sus alas a un canto de estrofas
y se vuelve un río pensativo,
una larga voz que moja
las campanillas y los cardos.
Cuando cubres mi espalda
con el velo de la noche,
en los aleros canta un pájaro salvaje.
Yanira Soundy
martes, 17 de abril de 2012
Tu verbo a solas
quiero quedarme en ellos
sin estos brazos cansados de esperar, una pasión eterna.
Sin estos labios en donde mustios hombres pretendieron dejar sus huellas.
Quiero estar en ti quieta y callada, sin la nostalgia de ser mar y no un corazón humedecido por el llanto.
Déjame quedarme en tus manos, sin más palabras que tu Verbo a solas.
Tómame..
y no preguntes ¿Porqué?... Tú lo sabes bien...
Esta noche mi alma es una gota honda de nostalgia, un mas allá sin el puente de las dudas, he desgarrado las cortezas estériles y hoy
mi vida entera te pertenece.
Yanira Soundy