domingo, 30 de junio de 2013

Voy hacia ti como una rosa viva...

Voy hacia ti como una rosa viva
deshojada en distancias y en esperas...
No lo sabes aún. Y no aceleras
el encuentro en la hora decisiva.

Voy hacia ti con precisión altiva
y antes que yo -oscuras mensajeras
del porvenir- las grises hilanderas
van tejiendo la trama fugitiva.

Estás en mí. Y no eres el culpable:
algo de tu presencia indescifrable
me dilata en las venas el latido

y se estira en mi piel con grave alarde.
Mis pájaros se alargan en la tarde
y todo es tan perfecto, que ya ha sido

Julia Prilutzky 

miércoles, 26 de junio de 2013

III

No se avergonzaba ante ella
por su vieja ropa interior de algodón
y sus calcetines agujereados.
Ante ella
se desnuda
como se desnudan
las urgencias del amor,
para descender
como un rey

sobre su cuerpo.

Maram al-Masri,

lunes, 24 de junio de 2013

II

Bendíceme libre
y soporta
mis negativas.
Acércate cuando
te invite,
y cuando
te descuide,
aprende a esperarme.
Acéptame siendo de otro
y aprende a amar.

Maram al-Masri, 


sábado, 22 de junio de 2013

I


Ella llegaba hasta él
para ofrecerle
los poros de su piel
y las yemas de sus dedos
adornados con cerezas
que comía con avidez.

Y se marchaba
con la cesta de su corazón

vacía.

Maram al-Masri, 

jueves, 20 de junio de 2013

Una canción de amor


¿Qué tengo para decirte
Cuando nos encontremos?
Sin embargo-
Estoy acá pensando en vos.

La mancha del amor
Se extiende sobre el mundo.
Amarilla, amarilla, amarilla,
Devora entre las hojas,
Unta de azafrán
Las ramas enastadas que se inclinan
Pesadamente
Contra un cielo blando y violáceo.

No hay luz-
Sólo una mancha espesa como miel
Goteando de hoja en hoja
Y de rama en rama
Estropeando los colores
Del mundo entero.

Estoy solo.
El peso del amor
Me sostuvo
Hasta que mi cabeza
Dio contra el cielo.

¡Mirame!
Mi pelo chorrea néctar-
Los tordos se lo llevan
Sobre sus alas negras.
Mirá, mis brazos y
Mis manos por fin están
Sin hacer nada.

¿Cómo puedo decir
Si voy a volver a amarte como ahora
Alguna vez?

WILLIAM CARLOS WILLIAMS


martes, 18 de junio de 2013

Cántico espiritual (Fragmento)

¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.
Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
¡Decid si por vosotros ha pasado!
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
e, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de hermosura.
¡Ay! ¿Quién podrá sanarme?
Acaba de entregarte ya de vero.
No quieras enviarme
de hoy más ya mensajero;
que no saben decirme lo que quiero.
Y todos cuantos vagan
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.


San Juan de la Cruz

domingo, 16 de junio de 2013

Musua


Nire titiak txikiak dira eta begiak biribilak.
Zure zangoak, luzeak eta freskuak
iturritik behera datorren zurrusta bezala.
Hozka egin dizut zaman,
sendoa duzu, heldu gabea oraindik,
intxaur erori berriaren antzeko.
Nire gainera igo zara et musuka hasi sabelean,
uhin umelak barreiatu dizkidazu azalean,
orain hemen, gero han,
ekaitza hasi baino lehen erortzen diren
lehen tanta lodiek bezala, pla, pla, pla.

Lo geratu gara bizkar eta bular,
biltzen diren moduan ezpainak
hasperen ostean.



Mis pechos son pequeños y mis ojos redondos.
Tus piernas, largas y frías
como el agua de la fuente.
Te mordisqueo el cuello,
lo tienes firme, inmaduro aún,
como una nuez recién caída.
Te pones arriba y me besas el vientre,
húmedas olas por toda mi piel,
ahora aquí, ahora allá,
como las primeras gotas que caen
antes de que descargue la tormenta: pla, pla, pla.

Nos quedamos dormidos,
pecho y espalda se cierran
como unos labios tras un suspiro.
Kirmen Uribe