martes, 30 de diciembre de 2014

La torre



Hagamos una torre de minutos,
apilemos los ratos que hemos podido vernos,
hablarnos, sonreírnos, hacernos el amor, acariciarnos
hasta el fondo del alma.
Vamos a amontonar con cuidado infinito,
para que no se caigan,
esos segundos de alegría limpia
que nos dieron la paz y las lágrimas dulces.
Construyamos un frágil rascacielos
que centellee al sol y resista las lluvias.
La torre alcanzará las nubes.
Pero nunca alzaremos a su lado otra torre
con todos los minutos que no estuvimos juntos,
con los días perdidos más allá de los mares
y las noches pasadas abrazando otros cuerpos.
Sería insoportable contemplar esa torre.
Daría varias veces la vuelta al universo. 
Amalia Bautista


















domingo, 28 de diciembre de 2014

ataría mis manos



ataría mis manos
a tu tobillo
hasta que me dijeras,
harto,
de una vez quién soy,
de dónde he sacado
las cuerdas
y de qué libro robé
el tú con el que hablo,
el tú que amo

y su pierna.

Vanesa Pérez Sauquillo


viernes, 26 de diciembre de 2014

No te encomiendes a mi imaginación


No te encomiendes a mi imaginación,
no te confíes, yo no te conservo,
no te voy a guardar para el invierno,
yo te abro y te como de un bocado.

Patrizia Cavalli

miércoles, 24 de diciembre de 2014

A veces, todo lo que uno busca

A veces, todo lo que uno busca
cabe en un solo cuerpo.
Cada sentido cobra su sentido.
Cada extremo halla el fin.
Y aunque todo parece que se rompe,
uno es más fuerte de lo que pensaba.
Y uno descubre.
Y uno sabe que a lo lejos no hay tierra
pero ya nada importa.


VANESA PÉREZ-SAUQUILLO