lunes, 19 de septiembre de 2022

Y el mundo que quiero conocer tiene tu nombre.

 

Quisiera conocer el mundo.

subir algunas montañas,

captar algo que no podría ver en una simple imagen,

observar algunos paisajes,

sonreírle a alguien que quizás está pasando un mal día,

contemplar la lluvia lejos de casa.

Pero a veces prefiero escalar las montañas de tus sentimientos,

observarte a ti,

verte como si fueras el mejor monumento que existe,

hacerte reír a ti, porque sabes que tu sonrisa me enamora,

estar debajo de la lluvia contigo y se nos escapen unos besos,

y si no te has dado cuenta…

tú eres ese mundo que quiero conocer.


Mónica Gae

sábado, 17 de septiembre de 2022

Te quiero hoy y te quiero ahora

 

Te quiero hoy y te quiero ahora

y aunque mañana tenga pensado quererte también

no voy a hablarte de sueños

sino a cumplirlos contigo.

Mónica Gae 



jueves, 15 de septiembre de 2022

De los ojos

 

Estuviste en mi miedo

Velaste durante mi noche oscura

Me acompañaste por los meandros de mí

con la pértiga de un navegante experto

saltaste conmigo a la tormenta

de las pasiones de los demonios de la razón

con tu confiada sonrisa por toda brújula

Asististe a las pequeñas tragedias

de mi corazón roto y palpitante

Hilvanaste mi llanto y mi grito con tu voz

Me alumbraste con tu presencia modesta y poderosa

con tu solo estar ahí con mi saber que estabas ahí

del otro lado de la calle en el revés de mi sombra

Me diste aliento en la cárcel del dolor

y sosiego en el páramo de los días estériles

a lo largo de muchos años palabras y besos vacíos

Denunciaste a la niña y a la puta

que viven en mi cambiándose las lenguas

los harapos, los labios rojos y la piel manchada

Descubriste mis trampas las esquivaste

las marcaste con tu severo lápiz de escenógrafo de almas

y sorteaste mi farándula de fantasmas y maldiciones

Cuidaste mi andar errante de poeta sin paraíso

de sonámbula de dios de bruja con la poción errada

Me ayudaste a pensar todo lo que vale la pena pensar

me diste pistas de lo que creías saber de mi

ignorando lo que yo quería creer de mi

Todo era  provisional pero bueno sanador

eran tus manos ahora lo sé calmando el fuego gris

de una mujer abroquelada en una biblioteca

Me hiciste reír cuando nada ni nadie podía

ponerme una sonrisa en la boca de la soledad

en los ojos llenos de silencio y un puñado de malos poemas

Escuchaste lo peor de mi el despliegue de la perra

en el esplendor de la rabia de su desamparo

Escuchaste al animal herido a la niña mala

a la siempre señalada en la calle a la ladrona de besos

Viste lo mejor de mi la paciencia de modista de barrio

la libreta llena de orgullosos ochos de escolta suplente

las noches de vino y poesía batiente la mudez súbita

la persecución de la belleza en todas sus formas

Me sacaste las cuentas la ficha y la tarjeta roja

Me sacaste y me pusiste el nombre muchas veces

Siempre estuviste mirándome de cerca

siguiéndome como un niño a un globo rojo

o un fotógrafo a la nube que avanza y cambia con el viento

Me fuiste a buscar al infierno de mi

y me trajiste hasta vos

Viajaste a nuestras profundidades y nos arrancaste

del mal y del frío y de la noche oscura

Despacio lentamente me trajiste hasta tu piel

Con un hilo de plata muy lentamente

sin que yo lo advirtiera ni vos lo supieras del todo

me arreaste hasta tu boca tu aliento sabroso

hasta tu respirar cargado y leve y lleno de ayeres vivos


Yo solo puse brillo en tus ojos

Y sólo te hago brillar los ojos



Patricia Rodón 



martes, 13 de septiembre de 2022

Tu espalda

 


Tu espalda

zarpa de gato blanco.

Tus muslos

antorchas encendidas.

Tu vientre

teja de leche dura.

Tu boca

runa de luz.

Tu pelo

chorro de lava quieta.

Tus manos

incendios de cristal.

Tus pechos

corazones de punta.

Tu sexo

flecha de sombra.

Ven esta noche,

ven esta noche,

ven esta noche.


ÁLVARO TATO


domingo, 11 de septiembre de 2022

Tú no sabes aún que he cercado tu orilla

Tú no sabes aún que he cercado tu orilla,

que sueñas por la noche el color de mis ojos,

que tus manos en sombra

dirigen su tanteo hacia mi soledad.

Ignóralo así siempre!

Yo agolparé tinieblas en el limpio sendero

que hollan las verdades.

Plegaré la inconsciencia como una venda inmóvil

sobre tu laxitud.

Nunca sabrás que en ti la fuerza se desnuda

para erguir hasta el cielo el soplo de mi vida.

Que tus labios se mueven al encuentro de un beso

modelado en mi boca por tu ardiente obsesión.

Ignóralo, y así desechará mi gesto

la rígida cautela que detiene el impulso,

e invadiré gozosa la atmósfera profunda

que arrebata en su cauce lo más puro de ti.


ERNESTINA DE CHAMPOURCÍN


viernes, 9 de septiembre de 2022

Un roce breve, fugitivo


Un roce breve, fugitivo
como el ala de una mariposa
hizo arder el aire en un instante
entre tu cuerpo y el mío.

El universo se ocultó a mis ojos
y se encerró en un latido.
Tus miradas se volvieron mares
y sus olas mecieron mi destino.

Para siempre, un instante,
que ninguna muerte extinguirá,
mientras te ame.

Clara Díaz Pascual

miércoles, 7 de septiembre de 2022

YO ADMIRABA TUS MANOS

 

Yo miraba tus manos
e inventaba historias
de aleteos
sobre mis pechos,
de roces suavísimos
entre mis muslos.
Al instante
pétalos y plumas acudían
en una lluvia inesperada
a mojarme los sentidos.
Aprendí así a estar
eternamente
sedienta de panales,
mientras
miraba yo tus manos.
Encabritado
mi deseo se enredaba
entre tus dedos
mientras un mar tibio
me bañaba
en un amanecer sin viento.


Carmen Matute

lunes, 5 de septiembre de 2022

Azar

 

El amor me pidió
que eligiese a una chica al azar.
Te vi y…
decidí hacer
trampas.

César Brandon

sábado, 3 de septiembre de 2022

INCENDIO (ALMA NÚMERO 12)

 


Tú: escalofríos; tú, escalando mi espalda con tus dedos; tú, trepando
los poros de mi ser…y los de mi piel también.
Tú: accidente; tus manos tocando mis rodillas; tus labios,
chocando con cada una de mis curvas. Tu lengua a oscuras en mi
cuerpo, sin miedo a caer en mi ombligo, o a perderse en el fondo de
mi corazón.
Tú: deshielo; tus dientes en mi cuello mordiéndome un beso; tú,
haciendo tuyos mis pechos y mi pecho: agitando mi respiración. Tu
aliento empañando cada kilómetro de mi cuerpo. Te conoces a la
perfección mis atajos…pero siempre has sido de elegir el camino más
largo; de hacerme esperar, de convulsionar mi cuerpo besándome
desde el final hasta el principio de mis piernas. En fin: tus dedos en mi
vagina haciéndome pensar que soy la responsable del calentamiento
global.
Tú: fuego; nunca pensé que un incendio en mi piel sería tan
húmedo…nunca pensé que tendría tantas ganas de quemarme.

 César Brandon