jueves, 29 de diciembre de 2011

Leerte

Leerte las manos, el tacto, los ojos,

la cintura, el pelo, la piel, la mirada,

las yemas de los dedos, los fríos labios,

la sonrisa, el firmamento de tu espalda.

Leerte la música que tocas al piano,

leerte la que escuchas, la que evitas,

los movimientos que haces cuando andas,

la quietud de tus pasos en la sombra.

Leerte y sorprender tu libro en blanco.

Miedo a escribir renglones imprecisos

que tengan un final inesperado.

Creer en un final que sea comienzo.

Leerte y olvidar lo que he leído,

leerte y hacer nido en mi memoria,

saltar algún capítulo sin duda,

anticipar epílogos, diálogos.

Leerte del derecho y del revés,

con furia arrancar páginas manchadas

hacer anotaciones, corazones

al margen de tu libro inexplorado.

Leerte hacia fuera o hacia adentro,

saciar la sed de letras y de vida,

beber de tus palabras y embriagarme,

darte a beber mi verso, desnudarme.

Eso es -en parte- amar: leer (leerte)

y abrirme para que tu amor me lea.



LAURA CARO

domingo, 25 de diciembre de 2011

IX

Me despiertas,
Apartas mis muslos, y me besas.
Te regalo el rocío
De la primera mañana del mundo.


Kenneth Rexroth

viernes, 23 de diciembre de 2011

Desde un puerto



Ese barco era un árbol
y ahora
el mar piadoso
en cada ola le borra
el recuerdo de un pájaro.
Así, en cada amante,
al indefenso ausente
-sin rumor ni sangre-
rasgo a rasgo
el tiempo borra.
El tiempo, y el mismo amor
que -ávido de ser-
hunde su memoria en otra piel
ya un cuerpo en otro inmola.

Olvidar es morir
y renacer otra persona.

Eduardo Mitre

miércoles, 21 de diciembre de 2011

No Hay Palabras

Tocas un cuerpo, sientes su repetido temblor
bajo tus dedos, el cálido transcurrir de la sangre.
Recorres la estremecida tibieza,
sus corporales sombras, su desvelado resplandor.
No hay palabras. Tocas un cuerpo; un mundo
llena ahora tus manos, empuja su destino.
A través de tu pecho el tiempo pasa,
golpea como un látigo junto a tus labios.
Las horas, un instante se detienen
y arrancas tu pequeña porción de eternidad.
Fueron antes los nombres y las fechas,
la historia clara, lúcida, de dos rostros distantes.
Después, lo que llamas amor, quizá se torne forzada promesa,
levantado muro pretendiendo encerrar,
aquello que únicamente en libertad puede ganarse.
No importa, ahora no importa.
Tocas un cuerpo, en él te hundes,
palpas la vida, real, común. No estás ya solo.

Juan Luis Panero

martes, 20 de diciembre de 2011

Mi amor por ti es mucho más que amor...

Mi amor por ti es mucho más que amor,
es algo que se amasa día a día,
es proyectar tu sombra junto a mí,
hacer con ellas una sola vida.

Las miradas que ya al conocer
se hablan entre sí en la distancia,
no hacen falta palabras...qué más da!
si ya interpretamos lo que claman.

Los mil detalles que tienes tú por mí,
mi descaro al advertir en lo que fallas,
el sincerarme cuando hay que decir
lo que sinceramente no se calla.

Mi amor por ti es mucho más que amor.
Mi amor por ti es como una nevada,
un torrente de luz, algo tan bello...
como ponerse el sol o amanecer el alba.

Roque Dalton

domingo, 18 de diciembre de 2011

UNA CARICIA/ UNA CAREZZA

Vieni amore mio dolce, ho sete di te.

Mi basta solo una lieve carezza

che faccia tremare un pò la mia vita,

una carezza,

una carezza delle tue mani

che facciano sbocciare

sulla mia bocca un sorriso d'amore.


UNA CARICIA

Ven dulce amor mio, tengo sed de ti.

Me basta solamente una leve caricia

que haga estremecer un poco mi vida,

una caricia,

una caricia de tus manos

que hagan florecer

sobre mi boca una sonrisa de amor.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Con la lengua

Deseo escribir una loa
en honor de tu sexo:
Nido oculto entre la fronda
y las lomas de tu cuerpo.

Abro el Diccionario
de la Lengua Española.
Suavemente mis dedos
separan sus sabias hojas.

Leo, releo y, tras una pausa,
transcribo al pie de la letra:
Adufa: plancha, compuerta
para cortar el paso del agua.

Corola: segundo verticilo
de las flores completas...
Brasa: carbón encendido,
rojo por la total incandescencia...

Salto, chispeante, a la zeta:
Zaguán: espacio cubierto
situado dentro de una casa,
y que sirve de entrada a ella...

Eduardo Mitre

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Perplejidad

Qué cosa extraña, Lejana:
nunca te recuerdo desnuda,
siempre llevas algo puesto:
un abrigo rojo,
una falda larga
y, en pleno verano,
una blusa cerrada.

No, nunca amanecen en mi memoria
tus senos descubiertos,
ni tus muslos,
ni el fino triángulo
que cubría tu sexo.

Tu desnudez permanece
como una flor en la sombra,
como si alguien me castigara
devolviéndote
no solo a tu misterio
sino también a tu virginidad.

Y pensar que, entonces,
ardíamos juntos
como un par de leños.

Qué riguroso, Lejana, el modo
en que volvieron a vestirte
las manos del tiempo.

Eduardo Mitre

jueves, 8 de diciembre de 2011

Soplos en la noche

Aquí contra mi piel el soplo
de tu respiración dormida
Y al otro lado afuera
El susurro del viento errante por la noche
Que trae de los trasfondos la efusión solitaria
Del tumulto callado de las cosas
Y entre uno y otro soplo
Con las alas abiertas cayendo por el tiempo
La extensión del abrazo
de un dichoso yo mismo de musical ausencia
Que bebe un hondo río de amor y de misterio
Cuyas dos manos son
Dos alientos disímiles.
Tomás Segovia

viernes, 2 de diciembre de 2011

Mujer dormida

Desde aquí veo tu casa
rodeada por el aire
de esta mañana lívida.
Veo tu puerta cerrada
y el balcón entreabierto,
siempre entreabierto
para librarte de los sueños malos.
Me asomo y veo tu cuerpo
entre las sábanas,
siento tu respiración lenta.
Todo está vivo.
La sangre cumple su trabajo
y transcurre sin prisa
por tus sienes
para que tú te duermas.
Miles de vidas siguen
en un solo, prodigioso segundo
de ese tiempo tan diferente al tiempo
que nos manda a la calle
y nos dicta sus leyes,
nos obliga a correr y va pasando
como pasan los ríos.
Siento tu desnudo
creciendo en la cama.
Un cuerpo dormido
nos entrega la paz del mundo.
Me voy sin hacer ruido.
Te dejo en el país
construido por el sueño.
Al irme siento que sonríes.
Los ángeles del otoño,
con un dedo en los labios,
le ordenan a la vida
que no te despierte.

Hugo Gutiérrez Vega

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Diario de tu cuerpo (III)

De nuevo llegas a mi casa.
Conoces el camino
y sabes que mis cosas
se han amoldado a ti.

En el espejo
queda tu reflejo.

En la tarde de la ciudad,
bajo las máquinas;
en la tarde amarillenta,
sucia, habitada de sombras,
manchada por las prensas,
vociferante río de niebla
hacia la noche del tumulto;
en la tarde tus cabellos
serán un recuerdo presente.
Yo estaré junto
a tus dieciséis años
y junto a tu fracaso,
a tus cansados días
vividos bajo el humo de la ciudad.
Estaré junto a tu voz pasada
escuchando tu voz presente.
Leeremos nuestra historia
en el libro cerrado
de tu vientre.

Hugo Gutiérrez Vega

sábado, 26 de noviembre de 2011

Un cuerpo como una isla

Por las arduas colinas de tu cuerpo
van mis ojos desnudos contemplando
los tersos panoramas, precipicios
y el bosque primordial que mi deseo
exalta en la constante ceremonia
de mirarte, llamarte desde el fondo del ser,
de contemplarte como se ven los campos en otoño
o las vertiginosas catedrales erguidas en la niebla
y entrevistas en la región sin nombre de la aurora.
Eres como una isla, te rodeo
y me ajusto a tus formas.
Me impide hacerles modificaciones
el antiguo temor de hacerte daño.
Por eso me mantengo en tus orillas
y tierra adentro sólo van mis ojos.


Hugo Gutiérrez Vega


jueves, 24 de noviembre de 2011

NI YO CONOZCO TODO MI AMOR

El tamaño de mi amor

no se puede escribir completo.


Se filtra por los poros de mi piel

y se introduce en tu cuerpo

a todas horas.

Está en mi tacto

y en el viento,

entre olas

y tu vientre.

Una copa de vino

a veces

lo contiene.

Hasta el más intrascendente

suceso de la calle

lo reclama.

Salta de nota en nota

por todo el pentagrama

y va haciendo música a su modo.



ROBERTO ARIZMENDI



martes, 22 de noviembre de 2011

Acúestate mi amor

Acuéstate mi amor,

deja que pase el tiempo,

que el viento suene,

que todos los pasos se alejen de nosotras.

Deja que se preocupen los sonidos

por nuestro oscuro silencio.

Deja que la calle sea la calle,

que los hombres se afanen,

que la tarde se acabe bruscamente.

Deja que las mujeres hablen de nosotras,

que las nubes descarguen,

que caiga la tormenta.

Túmbate aquí a mi lado,

esfuérzate y trabaja,

y convénceme de que soy

la única razón de tu existencia.

Beatriz Gimeno

domingo, 20 de noviembre de 2011

Razones de cómo te quiero

Puede que algún día te preguntes si te quiero.
Puede que algún día me preguntes si te quiero.
Y, cuando llegue ese día,
no tendré más remedio que decirte
que te quiero y no.
O mejor,
que sé cómo te quiero y cómo no te quiero,
lo que, en realidad, es decir que sí te quiero.
Así pues, no debería embarcarme en trabalenguas absurdos,
pero ya sabes que me encanta liar, anudar, enrollarlo todo,
y sentarme a esperar que me rescates del embrollo.
Yo sé cómo te quiero.
Te quiero como el mar a las gaviotas,
como el verano a la fruta,
como la voz al silencio,
como la noche a la albura.
Y sé cómo no te quiero.
No te quiero como el yugo que aprisiona.
Ni como el cerco que acorrala.
No te quiero como un lazo que aprieta y ahoga.
Ni como un arma cargada de promesas afiladas.
Yo te quiero como la tinta al papel,
como la palabra a un verso,
como un beso sin cuartel.
Ahora ya sabes cómo te quiero y no.
Y puede que algún día te preguntes si me quieres,
y puede que me quieras y no.

Ester Vallbona

viernes, 18 de noviembre de 2011

Tus pechos se dormían en sosiego...

Tus pechos se dormían en sosiego
entre mis manos, recobrando nido,
fatalmente obedientes al que ha sido
el amor que una vez los marcó al fuego;

tu lengua agraz bebía al fin el riego
de mi saliva, aún ayer prohibido,
y mi cuerpo arrancaba del olvido
el tempo de tu ronco espasmo ciego.

Qué paz... Tu sexo agreste aún apresaba
gloriosamente el mío. Todo estaba
en su sitio otra vez, pues que eras mía.

Afuera revivía un alba enferma.
Devastada y nupcial, la cama olía
a carne exhausta y ácida y a esperma.

Tomás Segovia

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Lo irremediable II

Las manos,

sólo las

manos encuentran

un gesto: apretarse

una

dentro

de la otra,

otra

dentro

de la una.

Entonces,

a sacudidas,

entrever

algo tan denso

y no menos

terrible

que la culpa,

una

vertiginosa

tristeza que

lo irremediable

convoca.

Chantal Maillard

lunes, 14 de noviembre de 2011

Arrancaré la tierra a dentelladas para llegar a ti.

Arrancaré la tierra a dentelladas para llegar a ti.

Esperaré.

Dejaré que el sol salga mil veces

y que otras mil se ponga,

que los días destierren la juventud que queda,

que el tiempo me haga vieja

-también tú te harás vieja-

Esperaré mil años, te seguiré de lejos,

recorreré tu calle, me instalaré en tu acera,

esperaré que salgas y me veas,

recogeré tu odio si me odias, tu desprecio,

sobreviviré a tu indiferencia.

(Mientras tú me ignoras yo trabajo

para hacer mío el mundo en el que habitas)

Te vi y te amé, ¿qué más puedo decir?

Esperaré, te dije, y así ha sido.

Aun estoy aquí, siempre, esperando.


Beatriz Gimeno

sábado, 12 de noviembre de 2011

Si te busco y te sueño y te persigo...

Si te busco y te sueño y te persigo,
y deseo tu cuerpo de tal suerte
que tan sólo aborrezco ya la muerte
porque no me podré acostar contigo;

si tantos sueños lúbricos abrigo;
si ardiente, y sin pudor, y en celo, y fuerte
te quiero ver, dejándome morderte
el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo;

si quiero que conmigo, enloquecida
goces tanto que estés avergonzada,
no es sólo por codicia de tus prendas:

es para que conmigo, en esta vida,
compartas la impureza, y que manchada,
pero conmovedora, al fin me entiendas.

Tomás Segovia

jueves, 10 de noviembre de 2011

La semana sin ti

Quisiera haber nacido de tu vientre,
haber vivido alguna vez dentro de ti,
desde que te conozco soy más huérfano.

¡Oh! gruta tierna,
rojo edén caluroso.
Qué alegría haber sido esa ceguera!

Quisiera que tu carne se acordara
de haberme aprisionado,
que cuando me miraras
algo se te encogiese en las entrañas,
que sintieras orgullo al recordar
la generosidad sin par con que tu carne
desanudaste para hacerme libre.

Por ti he empezado a descifrar
los signos de la vida,
de ti quisiera haberla recibido.


Tomás Segovia


martes, 8 de noviembre de 2011

Canciones sin su música

Porque te voy a ver tal vez mañana
y porque aún palpita aunque dolido el tiempo
por un instante pacto con mi historia
puedo al fin dar tu rostro a este abandono
poner mi nombre a aquél que desangraste
llamar mi vida a este naufragio
saber que fue todo verdad tu amor
y fue tu desamor verdad del todo
eras tú quien me alzaba de la sombra
y hecha sombra impensable eras tú quien me hería
confieso que te quise salvadora o maligna
mi esplendor o mi muerte eran tu ministerio
y yo te amaba en todos tus poderes
todo lo supe fue ese abismo el que quise
y hoy todavía para mí ya no hay mañana
sino por la violencia con que espero
por mi bien o mi mal volver a verte
una vez más una sola vez más
siempre una sola siempre
una misma vez más.

Tomás Segovia

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Sabio presagio de tu enigma

He de saber por ti
lo que en verdad te nombre,
lo que deba decir el viento sin palabra
o lo que el mar infinito te describa.
Nada de ti adivinaré más nunca.
Sólo tendré la precisión del canto, cuando cantes
y el exacto escrutinio de tus pasos
cuando a tiempo describas el sendero.
En el sueño andaré buscando tus colores
para entender el tiempo de tu tiempo,
el agua que emerge de tu fuente
y el sabio presagio de tu enigma.
Nunca caeré en la seducción de adivinarte
para no restregar la historia con profetas,
sólo tu voz delineará las noches cardinales
y tu tacto señalará mi geografía.
El desierto infinito y la playa sin dominio
serán santo y seña de tu nombre;
el exacto valor de esencia y pensamiento
que te precisan sin condición de tiempo ni osadía.
La certeza de mi historia limitará el augurio
para no caer en la seducción del pronóstico irrestricto.
Tu sola palabra delimitará mi sombra
y será mi esencia producto de tu amor y tu embeleso.

Roberto Arizmendi

lunes, 31 de octubre de 2011

Las puertas

La vida es un camino infinito
de puertas sin retorno.

En cada transponer existe un gozo
que no se puede disfrutar si no se toca.

El reto de la vida es acceder
con toda plenitud a todos los espacios.

Cada puerta espera ansiosamente ser abierta
pero es indispensable llegar hasta su lado
y empujar para que se abra.

La vida es amor, al fin y al cabo.
Para vivir el amor
hay que tocar todas las puertas.

Para quien ama,
su vida es el andar por todos los caminos
siempre en búsqueda,
para descubrir y tocar en toda puerta que se encuentre.

Cuando se ama
se debe aprender a tocar
en todas las puertas del otro
para ser;
el otro espera el llamado
para dar,
y mientras toca, es,
permitiendo que el otro, sea
y al abrir, es,
para que sean.

Roberto Arizmendi

sábado, 29 de octubre de 2011

En ti me quedo

De vuelta de una gloria inexistente,
después de haber avanzado un paso hacia ella,
retrocedo a velocidad indecible,
alegre casi como quien dobla la esquina de la
calle donde hay una reyerta,
llorando avergonzado como el adolescente
hijo de viuda sexagenaria y pobre
expulsado de la escuela vespertina en la que era becario.
Estoy aquí,
donde yo siempre estuve,
donde apenas hay sitio para mantenerse erguido.

La soledad es un farol certeramente apedreado:
sobre ella me apoyo.

La esperanza es el quicio de una puerta
de la casa que fue desarraigada
de sus cimientos por los huracanes:
quicio-resquicio por donde entro y salgo
cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio),
del tampoco (me escuchas) al también (yo me callo),
del todo (me hace daño) al nada (me lastima).

No importa, sin embargo.

Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente
la distancia que separa Tokio de Copenhague,
pero con más rapidez todavía
me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros
de mí mismo,
de prisa,
muy de prisa,
en un abrir y cerrar de ojos,
en sólo una diezmilésima de segundo,
lo cual supone una velocidad media de setenta kilómetros a la hora,
que me permite,
si mis cálculos son correctos,
estar en este instante aquí,
después mucho más lejos,
mañana en un lugar sito a casi mil millas,
dentro de una semana en cualquier parte
de la esfera terrestre,
por alejada que os parezca ahora.
Consciente de esa circunstancia,
en muchas ocasiones emprendo largos viajes;
pero apenas me desplazo unos milímetros
hacia los destinos más remotos,
la nostalgia me muerde las entrañas,
y regreso a mi posición primera
alegre y triste a un tiempo
-como dije al principio:
alegre,
porque sé que tú eres mi patria,
amor mío;
y triste,
porque toda patria, para los que la amamos,
- de acuerdo con mi personal experiencia de la patria-
tiene también bastante de presidio.

Así,
en ti me quedo,
paseo largamente tus piernas y tus brazos,
asciendo hasta tu boca, me asomo
al borde de tus ojos,
doy la vuelta a tu cuello,
desciendo por tu espalda,
cambio de ruta para recorrer tus caderas,
vuelvo a empezar de nuevo,
descansando en tu costado,
miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,
digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,
y si cierras los ojos cierro también los míos,
y me duermo a tu sombra como si siempre fuera
verano,
amor,
pensando vagamente
en el mundo inquietante
que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.


Ángel González

jueves, 27 de octubre de 2011

Paréntesis

Acompáñenme a entrar en el paréntesis
que alguien abrió cuando parió mi madre
y permanece aún en los otroras
y en los ahoras y en los puede ser
lo llaman vida si no tiene herrumbre
yo manejo el deseo con mis riendas
mientras trato de construir un río
en sus nubes los pájaros se esconden
no es posible viajar bajo sus alas
lo mejor es abrir el corazón
y llenar el paréntesis con sueños
los pájaros escapan como amores
y como amores vuelven a encontrarnos
son sencillos como las soledades
y repetidos como los insomnios
busco mis cómplices en la frontera
que media entre tu piel y mi pellejo
me oriento hacia el amor sin heroísmo
sin esperanzas pero con memoria
por ahora el paréntesis prosigue
abierto y taciturno como un túnel.

Mario Benedetti

domingo, 23 de octubre de 2011

TÚ TIENES LO QUE BUSCO

Tú tienes lo que busco, lo que deseo, lo que amo,
tú lo tienes.
El puño de mi corazón está golpeando, llamando.
Te agradezco a los cuentos,
doy gracias a tu madre y a tu padre,
y a la muerte que no te ha visto.
Te agradezco al aire.
Eres esbelta como el trigo,
Frágil como la línea de tu cuerpo.
Nunca he amado a una mujer delgada
pero tu has enamorado mis manos,
ataste mi deseo,
cogiste mis ojos como dos peces.
Por eso estoy a tu puerta, esperando.

viernes, 21 de octubre de 2011

Del silencio

Cuando ella puso la mano de él
en su sexo intacto
y él usó su mano como quien roza
un fuego nunca prometido
Cuando ella lamió su ombligo
con aquella sed súbita y antigua
y él vio brillar sus nalgas
como una zanja de pedernal en la noche de la selva
ambos supieron que sus abuelos tenían razón.
La mayor pobreza está en las palabras.

Jorge García Usta

miércoles, 19 de octubre de 2011

ORTOGRAFÍA DE HOJAS

Hace meses que las hojas
copian sin margen
las huellas
que en letras urgentes
deja en tu cuerpo mi mano
(Así, sin embargo,
sólo aprenderá a leer el bosque)

JORGE GARCÍA USTA

lunes, 17 de octubre de 2011

Eros

Escalo la montaña de tu pecho.
Tus manos son la suma del ardor.
Me pierdo por la fiebre de tus labios.
Nos estalla en los muslos un volcán.

Tu aroma de canela y yerbabuena.
Mi almizcle y mi naranja y mi jazmín.
Y tu olor de simiente desgranada,
y la arena anhelante de mi sed.

Las palabras son música infinita,
estremecido son de viento y mar,
puertas del abandono y la pasión.

No necesito verte: te dibujo
con mis dedos, mis labios y su sal.
Y paladeo el gusto de tu piel.

Isabel Rodríguez Baquero

sábado, 15 de octubre de 2011

Estancias 22

Cuerpo a cuerpo,
Hombre y Mujer,
se irán quemando
en el fuego blanco
del amor.
Mano a mano
levantarán el árbol
de la vida,
y su aire y sus pájaros.
Hombre y Mujer,
descubrirán que el mundo
es compañía
y un mismo sol
calentará sus huesos,
y un mismo anhelo
los mantendrá despiertos.

Javier Sologuren

jueves, 13 de octubre de 2011

EL MEJOR MOMENTO DEL AMOR

El mejor momento del amor
no es aquel en que se dice: «Te amo»
Se halla en ese mismo silencio que está a punto
de romperse todos los días.
Está en la rápida y furtiva comprensión de los corazones.
Está en los fingidos rigores y en las secretas indulgencias.
Está en el estremecimiento del brazo
en que se apoya la mano temblorosa,
en esa página que volvemos juntos,
pero que ninguno de los dos leemos.
¡Momento único, en que los labios callan
y dicen tantas cosas con su pudor;
en que se abre el corazón,
estallando quedamente como un botón de rosa!
En que el solo perfume de los cabellos
parece un favor conquistado.
¡Momento de deliciosa ternura,
en que el respeto mismo es una confesión!

Sully Prudhomme

martes, 11 de octubre de 2011

GEOMETRÍA DE LA MUJER

Soy mujer
Redonda como el Universo
Pirámide que desconoce sus secretos
Tringular en algunas partes
con hipotenusas perfectas
y calculables
por cualquiera de mis lados
Soy mujer
Cuadrada y terca cuando de vos se trata
Pentagonal cuando planeo
la más secreta de mis armas
Soy mujer-Lineal
la distancia más corta
entre tu todo y tu nada
Soy Mujer Punto
tal vez de tus referencias.

Marianela Corriols

domingo, 9 de octubre de 2011

Cerca de tu corazón vuelan mis manos

Cerca de tu corazón vuelan mis manos
quiero acercar mi ritmo a tus latidos
cada instante me conduce
a la posibilidad del equilibrio
parejo a nuestras ansias
cerca de tu cintura
cerca de tu soñar
cerca del viento
que mece las ventanas cerca.

Mateo Morrison

viernes, 7 de octubre de 2011

PRONUNCIAMIENTO

Se ha decretado un estado de alerta
en mis emociones,
Cada vez que pasas, cada vez que te veo
en mis pupilas arden
tactos que se organizan
en la clande-intimidad
donde tan bien
conspiran mis hormonas.
Cargo un mitin de caricias
en mi pecho
y un pubis insurrecto
esperando que realices
una volanteada de sueños
en mi vientre.
Todo un estado de sitio
Me subviertes
Y se levantan tibias barricadas
si pretendo
olvidar tu nombre.
Tengo que confesar
que me has tomado por asalto
Y toda yo,
soy tu territorio
liberado.

miércoles, 5 de octubre de 2011

II

No sé cuando nos conocimos,
quizás era septiembre…
No suelo anotar fechas.

Tú eras hombre y yo era
una mujer apenas,
y despertaste cosas
dormidas en mi mente
desde hace mucho tiempo.

Y recordé de nuevo
cómo son las sonrisas,
cómo son los poemas
y cómo es la ternura;

Cómo dormir con alguien
tan lejos y tan cerca.

Llenaste mi cabeza
de canciones y cuentos.
Y cubriste mi cuerpo
con besos invisibles.

No sé cuando te conocí,
no apunto fechas.
Qizás era septiembre...

lunes, 3 de octubre de 2011

Tu aroma

No hay uvas aquí
ni chocolates
ni tu tacto sobre el cuerpo
ni el viento doblegando el horizonte,
pero el aire conserva tu aroma
en todo lugar
donde circula el tiempo.

Ha quedado la luz encendida
desde entonces
e ilumina todo el espacio
en todas partes.

La dicha flota
en el arte
y en callejones de historia
donde se pregona el canto de los tiempos.

Entre objetos y espacios
se encuentra el rumor
del aire de tus días.

Roberto Arizmendi

sábado, 1 de octubre de 2011

Inventé sobre tu piel el trazo

Desde hace muchos siglos supe
que alguna vez,
el día menos pensado,
habrías de aparecer en mi camino
con tu mirada de gaviota
tu sonrisa devoradora de presagios
y tus labios de franca alevosía.

No dejé que los vientos
doblegaran el espacio,
renegué de los conjuros
y caminé con paso firme
por mágicos senderos,
hasta encontrar
cada una de las partes
de tu universo
aún no revelado.

Inventé sobre tu piel
el trazo
y dibujé perfiles
de tu asombro
hasta que el sol adormeció tu voz
y convirtió en murmullo tus palabras.

¿De qué sueño surgiste?
Sin conocerte aún
cada noche invocaba tu presencia
hasta que el tiempo doblegó fantasmas
y apareciste una mañana
para conquistar la inmensidad oceánica
e iniciar nuevos caminos
juntos.

Roberto Arizmendi

viernes, 30 de septiembre de 2011

HÁBLAME CON TU SILENCIO

Háblame con tu silencio,
quedo, cautelosa,
cuidando que el aire no se escape
de sus cárceles iluminadas,
para que la cortina del cuarto
se recorra de mañana,
el sol se encuentre con tu sol resplandeciente
y construyamos la vida
de nuevo
como rito cotidiano repetido
desde la antigüedad perdida.
Saldremos después
a media mañana
y tú irás con tu vestido
elevado por el viento
mostrando tus sonrisas.

ROBERTO ARIZMENDI

miércoles, 28 de septiembre de 2011

TE DESPERTARÉ DE UN BESO

De lado como duermes pareces una isla;
rodeada de enormes continentes que te cuidan
tiene la magnitud de una estrella que alimenta la noche;
y da paso a los días, que nos esperan ávidos.
Yo puedo despetarte con un beso;
transitar por los ríos dormidos de tus ojos.
Te llamo con palabras dulces como la caña;
frases que como el viento llaman para salvarte.
te tengo cuando el tiempo viene sobre los años;
soy como el horizonte que te miro y te sueño.
Parece que me tienes en un puño cerrado;
porque tu amor se abre para dejarme un sitio
donde vivir momentos gigantescos y ansiados.


CÉSAR FRÓMETA

lunes, 26 de septiembre de 2011

POR TI ESTOY AQUÍ

Por no verte callada doy la vida,
Si esas palabras tuyas, tienen el pan que me alimenta.

Yo puedo darte todo lo que cabe en mis manos,
Un universo entero donde los gritos no lleguen.

Te sembraré la alameda que sueñas,
El trigal que alimente,tus caderas.

En tu boca yo puedo llamar a los alciones,
Tocar tus labios tiernos, con los ávidos míos.

Dame la brújula que llevas en tu corazón,
Para saber el rumbo de nuestro amor.

He venido de lejos, de una ciudad perdida,
Todo estaba pensado. Por ti estoy aquí.

César Frómeta

sábado, 24 de septiembre de 2011

CUANDO TE ESCRIBO

Cuando te escribo me desnudo
del mundo y de la carne
y sólo pienso en tu menudo
cuerpo de niebla y aire.
Como en el puerto un vagabundo,
como en el mar un barco,
así he caído yo en el mundo:
pasajero y soñando.
Cuando te escribo me desnudo
de todo lo terreno
y entonces, ya lejos del mundo,
te poseo en silencio.

ROGELIO ECHAVARRÍA

jueves, 22 de septiembre de 2011

LA FELICIDAD

Hay miríadas de seres en el universo
que son felices -y no te conocen.

Millones de personas en la Tierra
son felices sin amarte.

Y algunos que te amaron
disfrutan de un feliz olvido.

¿Por qué, pues, soy yo el único hombre
para quien tú eres toda la felicidad en el mundo?

Rogelio Echavarría

sábado, 17 de septiembre de 2011

Rosa náutica

Abro tu sexo, enmudecido
hiendo el dulzor que se incorpora
en suave punta roma. Nuestro
silencio a tientas lo rodea,
lo vuelve único en la bóveda
de su vocablo y tu blandura.
Desde muy lejos tú me miras
al contemplarte y algo dices
tras las columnas de tus piernas
abatidas. Fuera de ti
no hay otro tímido temblor
de gota en vilo. Un leve roce
mueve tus labios: luz eréctil

que parte en dos lo que define
mi lengua, el óvalo verbal
que beberás de mí en tus besos.

martes, 13 de septiembre de 2011

SEGREDO/SECRETO

segreda-me a canção dos dias
sem que nos oiça a noite terrível
e deixa que dance em mim a voz,
a voz azul que é o lugar onde
o mundo não pára de nascer.
segreda-me o teu nome, agora, e farei de nós o amor,
a constelação, o sonho de uma estação sem morte.

-------------------------

susurrame la canción de los días
sin que nos oiga la noche terrible
y deja que baile en mí la voz,
la voz azul que es el lugar donde
el mundo no deja de nacer.
susurrame tu nombre, ahora, y haz de nosotros el amor,
la constelación, el sueño de una estación sin muerte.

sábado, 10 de septiembre de 2011

LA LUZ A TI DEBIDA

Sé que llegará el día en que ya nunca
volveré a contemplar
tu mirada curiosa y asombrada.
Tan sólo en tus pupilas
compruebo todavía,
sorprendido,
la belleza del mundo
-y allí, en su centro, tú,
iluminándolo.

Por eso, ahora,
mientras aún es posible,
mírame mirarte;
mete todo tu asombro
en mi mirada,
déjame verte cuando tú me miras
también a mí,
asombrado
de ver por ti y a ti, asombrosa.

ÁNGEL GONZÁLEZ

domingo, 4 de septiembre de 2011

Porque hoy te eché de menos

Te escribo este poema (que es de amor)

porque llevo unas horas tanteando
otros temas (cuestiones sin remedio):
la belleza perdida;
la infancia descuajada; la tristeza sin nombre ni motivo.
Pero estas cosas hoy no me interesan.
Hoy sólo sé escribirte este poema.
Porque hoy te eché de menos y tú estabas
en París o en Orlando o en una calle
paralela a la mía eso no importa.
El caso es que no estabas cuando dije
‘Todo admite cien mil puntos de vista
-¿comprendes? No es posible estar seguro-
pero si tú estuvieras frente a mí, ahora, si estuvieras,
sería más sencillo terminar
de una vez (como fuera) este poema'.
Sería más hermoso no escribir.



Ben Clark

viernes, 2 de septiembre de 2011

Duda

Pasado el tiempo,
los amantes perfectos se preguntan
si ellos hacían el amor
o si el amor los hizo.
Y los deshizo.

Amalia Bautista

miércoles, 31 de agosto de 2011

Investigación privada

¿Por qué calle andarán
ahora mis pasos? ¿Quién estará
besando
mis labios en aquella copa
con la que brindé contigo y por ti?
¿Quién, al amanecer,
escuchará los pájaros
desde el mismo colchón
en que yo los oí por vez primera?
Y, ya traspasado por la luz, ¿quién abrirá
la ventana para abrazar un rumor de patio
con olor a pasteles y vida recién hecha?
Avanza la noche, una noche
ya lejana de aquel azul intenso,
y, sin embargo, no puedo dejar
de preguntarme qué será
de aquella vida mía
que para siempre quedó en Lisboa.

José Gutiérrez Román

miércoles, 10 de agosto de 2011

Compañía anónima




como un bosque intervenido por compañía americana
se me agotan los recursos
y no sé sustentar flora ni fauna
me completo pues la pirámide y me depredo
intento terminar el proceso económico
de mi sector servicios
y resulto la misma realidad empobrecida de mí misma
oh cuánto mejor no resultaría invertir en el extranjero
entonces te elijo a ti
pero tú prefieres la inversión segura de lo real
por la letra a plazos de lo imposible

María Eloy-García

domingo, 7 de agosto de 2011

Plenitud

Yo soy la plenitud, soy el estío.
Mi piel trigueña por el sol tostada,
tiene una leve amarillez de hastío
y un perfume de fruta sazonada.

Mi amor ondula como turbio río
por un valle de yerba calcinada,
y es mi beso perenne escalofrío
que aviva una celeste llamarada.

Amo el dolor porque el dolor es cumbre,
amo la vida que la vida es lumbre
si se perfila en páginas de fuego.

No me importan la vida ni el sarcasmo,
porque templo la fe de mi entusiasmo,
sobre la fragua del cupido ciego.

Laura Victoria

viernes, 5 de agosto de 2011

Cuando tú me elegiste

Cuando tú me elegiste
-el amor eligió-
salí del gran anónimo
de todos, de la nada.
Hasta entonces
nunca era yo más alto
que las sierras del mundo.
Nunca bajé más hondo
de las profundidades
máximas señaladas
en las cartas marinas.
Y mi alegría estaba
triste, como lo están
esos relojes chicos,
sin brazo en que ceñirse
y sin cuerda, parados.
Pero al decirme: “tú”
a mí, sí, a mí, entre todos-,
más alto ya que estrellas
o corales estuve.
Y mi gozo
se echó a rodar, prendido
a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas
de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
Sé que te volverás
atrás. Cuando te vayas
retornaré a ese sordo
mundo, sin diferencias,
del gramo, de la gota,
en el agua, en el peso.
Uno más seré yo
al tenerte de menos.
Y perderé mi nombre,
mi edad, mis señas, todo
perdido en mí, de mí.
Vuelto al osario inmenso
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada
que morirse en la vida.

Pedro Salinas

miércoles, 3 de agosto de 2011

Atención

Entre la multitud
puedes reconocerme, amor:

yo soy el que va cantando.


Eduardo Langagne

lunes, 1 de agosto de 2011

DORMIDO

Mi brazo rema cuando estoy dormido

a la orilla distante me traslada

De un lado a otro se mueve mi cabeza

y mis piernas también con suavidad

Cada mañana vuelvo al punto de partida

alegre y cansado

En la orilla del sueño hay aventura

al despertar sé de memoria mi rutina


EDUARDO LANGAGNE

viernes, 29 de julio de 2011

MEMORIA DEL PRESENTE




Yo busco en el amor calles estrechas
con esquinas con rótulos mirándote,
balcones desvelados, color luna,

o este cuarto con sábanas deshechas
de pensión con espejos con tu rostro
diciéndole a mi rostro cualquier cosa...

No quiero añadir más literatura:
solo el mítico rojo de tus labios
y el sabor clandestino de mi cuerpo.

Es tu desnudo igual que un folio en blanco
donde escribir: La noche se parece a nosotros.



ALEJANDRO LÉRIDA

lunes, 25 de julio de 2011

AMAR TUS OJOS

Podría con tus ojos

escribir la palabra mar.

Podría con tus ojos

escribir la palabra amar

si no fuesen amor ya tus ojos.

Podría navegar en tus ojos

conjugar los verbos dar y recibir.

Podría con tus ojos

escribir el verbo sembrar

y ser tu piel

la tierra donde nace el poema.

Podría con tus ojos

escribir la palabra aquí o allá

o la palabra lunar

recorrerme en tus ojos de luna

sólo tus ojos amar.

Me podría perder en tus ojos

si no fuesen, amor, tus ojos,

el tiempo de encontrarme.


Carlos Melo

sábado, 9 de julio de 2011

SIESTA

Tus palabras son una alfombra persa
y tus ojos dos pájaros damascenos
que vuelan de pared a pared.

Mi corazón, como la paloma,
viaja por las aguas de tus manos
y duerme la siesta
bajo la sombra de la pared.

Nizar Kabbani

jueves, 7 de julio de 2011

Entonces

Hay un dragón a los pies de mi cama
esperando que un día
me levante con mal pie
entonces ñam ñam
Hay un tiburón dentro de mi bañera
esperando que un día
me resbale y caiga dentro
entonces ñam ñam
Hay un oso polar metido en mi nevera
esperando que un día
me beba una cerveza
entonces ñam ñam
Hay un zoológico metido en mi cabeza
esperando que un día
te metas en mi cama
entonces ñam ñam

martes, 5 de julio de 2011

No les hablé de ti

No les hablé de ti
pero vieron cómo te bañas en mis pupilas.
No les hablé de ti
pero te leyeron en mis palabras escritas.
El perfume del amor
no se puede ocultar.



NIZAR KABBANI

domingo, 3 de julio de 2011

VIÑA

Cada hombre que te bese después de mí

descubrirá en tu boca

una pequeña viña

que yo planté.

Nizar Kabbani

viernes, 1 de julio de 2011

EU SEI, NÃO TE CONHEÇO, MAS EXISTES

Eu sei, não te conheço mas existes,

por isso os deuses não existem,

a solidão não existe

e apenas me dói a tua ausência

como uma fogueira

ou um grito.

Não me perguntes como mas ainda me lembro

quando no outono cresceram no teu peito

duas alegres laranjas que eu apertei nas minhas mãos

e perfumaram depois a minha boca.

Eu sei, não digas, deixa-me inventar-te.

ao é um sonho, juro, são apenas as minhas mãos

sobre a tua nudez

como uma sombra no deserto.

É apenas este rio que me percorre há muito e desagua em ti,

Porque tu és o mar que acolhe os meus destroços.

É apenas uma tristeza inadiável, uma outra maneira de habitares

Em todas as palavras do meu canto.

Tenho construído o teu nome com todas as coisas,

tenho feito amor de muitas maneiras,

docemente,

lentamente

desesperadamente

à tua procura, sempre á tua procura

até me dar conta que estás em mim,

que em mim devo procurar-te,

e tu apenas existes porque eu existo

e eu não estou só contigo

mas é contigo que eu quero ficar só

porque é a ti,

a ti que eu amo.



JOAQUIM PESSOA



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LO SÉ, NO TE CONOZCO, PERO EXISTES

Lo sé, no te conozco pero existes,

por eso los dioses no existen,

la soledad no existe

y apenas me duele tu ausencia

como una hoguera

o un grito.

No me preguntes cómo, pero aún me acuerdo

cuando en el otoño crecieron en tu pecho

dos alegres naranjas que apreté con mis manos

y que luego perfumaron mi boca.

Lo sé, no lo digas, déjame que te invente.

Como un sueño, lo juro, solamente mis manos

sobre tu desnudez

como una sombra en el desierto.

Es apenas este río que hace tanto me recorre y desemboca en ti,

porque tú eres el mar que alberga mi naufragio.

Tan sólo una tristeza inevitable, otra manera de que vivas

en todas las palabras de mi canto.

He construido tu nombre con todas las cosas,

he hecho el amor de muchas maneras,

dulcemente,

lentamente

desesperadamente

buscandote, siempre buscandote

hasta que me di cuenta de que tú estás en mí

que en mí debo buscarte,

que existes solamente porque yo existo

y yo no estoy solo contigo

pero es contigo con quien sólo quiero estar

porque es a ti,

a ti a quien amo.

miércoles, 29 de junio de 2011

Ida y vuelta

Cuando nos dirigimos al amor
todos vamos ardiendo.
Llevamos amapolas en los labios
y una chispa de fuego en la mirada.
Sentimos que la sangre
nos golpea las sienes, las ingles, las muñecas.
Damos y recibimos rosas rojas
y rojo es el espejo de la alcoba en penumbra.


Cuando volvemos del amor, marchitos,
rechazados, culpables
o simplemente absurdos,
regresamos muy pálidos, muy fríos.
Con los ojos en blanco, más canas y la cifra
de leucocitos por las nubes,
somos un esqueleto y su derrota.
Pero seguimos yendo.

Amalia Bautista


lunes, 27 de junio de 2011

No quiero que me ames

No quiero que me ames

quiero que ames

los incendios no tienen dueño.

Cuando rompes el deseo de apoderarte de alguien, empiezas a amar.


Alejandro Jodorowsky

sábado, 25 de junio de 2011

EL PUENTE

Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente,
y yo lo cruzaré.

Amalia Bautista

jueves, 23 de junio de 2011

TE ESPERARÉ

Te esperaré apoyada en la curva del cielo
y todas las estrellas abrirán para verte
sus ojos conmovidos.
Te esperaré desnuda.
Seis túnicas de luz resbalando ante ti
deshojarán el ámbar moreno de mis hombros.
Nadie podrá mirarme sin que azote sus párpados
un látigo de niebla.
Sólo tú lograrás ceñir en tus pupilas
mi sien alucinada
y mis manos que ofrecen su cáliz entreabierto
a todo lo inasible.
Te esperaré encendida.
Mi antorcha despejando la noche de tus labios
libertará por fin tu esencia creadora.
¡Ven a fundirte en mí!
El agua de mis besos, ungiéndote, dirá
tu verdadero nombre.

martes, 21 de junio de 2011

Los pechos de Magaly

Los pechos de Magaly
son dos enormes girasoles
que penden de su cuerpo.
Atropellan desconocidos
y se desbordan sin recelo.
La cintura no es estrecha,
pero la curva de sus caderas
es como para entrar en la vida
y no salir sobria.
Su monte de venus...
un inmenso clavel negro.

Yo quisiera leer los pechos de Magaly
y encontrar a Dios entre sus piernas.


Silvia Tomasa Rivera

domingo, 19 de junio de 2011

CONTRA LOS INCRÉDULOS

Estudios realizados por
un grupo de especialistas…


Mi cuerpo y tu cuerpo
tienen el peligro de la luz,
cuando nos acercamos
hacemos una aureola
porque
dos cuerpos que se aman
irradian una extraña energía
que recogen los especialistas en la soledad,
por eso no trates de ocultarme;
el cuarto está lleno de fuegos artificiales
y aunque el magnífico ojo del hombre
no pueda percatarse aún
el amor se desprende de nosotros
como relámpagos.
Que se inquieten los incrédulos
los desconfiados los pesimistas,
tú y yo
vamos a iluminar toda la sombra.


Reína María Rodríguez

viernes, 17 de junio de 2011

Terror de amarte

Terror de amarte en un lugar tan frágil como el mundo
El mal de amarte en este lugar de imperfección
Donde todo se descompone y muda
Donde todo nos miente y nos separa.
Que ninguna estrella queme tu perfil
Que no recuerde nigun Dios tu nombre
Que ni el viento pase donde pases tú.
Voy a crear para ti un día puro
Libre como el viento y repite
Como la flor de las olas ordenadas.

---------------------------------------
Terror de te amar num sítio tão frágil como o mundo
Mal de te amar neste lugar de imperfeição
Onde tudo nos quebra e emudece
Onde tudo nos mente e nos separa.
Que nenhuma estrela queime o teu perfil
Que nenhum deus se lembre do teu nome
Que nem o vento passe onde tu passas.
Para ti eu criarei um dia puro
Livre como o vento e repetido
Como o florir das ondas ordenadas.

Sophia de Mello Breyner,

miércoles, 15 de junio de 2011

CANÇÃO DO AMOR SERENO

Vem sem receio: eu te recebo
Como um dom dos deuses do deserto
Que decretaram minha trégua, e permitiram
Que o mel de teus olhos me invadisse.

Quero que o meu amor te faça livre,
Que meus dedos não te prendam
Mas contornem teu raro perfil
Como lábios tocam um anel sagrado.

Quero que o meu amor te seja enfeite
E conforto, porto de partida para a fundação
Do teu reino, em que a sombra
Seja abrigo e ilha.

Quero que o meu amor te seja leve
Como se dançasse numa praia uma menina.

-------------------------

Ven sin recelo: yo te recibo
como un regalo de los dioses del desierto
que decretaran mi tregua, y permitieran
que la miel de tus ojos me invadiese.

Quiero que mi amor te haga libre,
que mis dedos no te apresen
pero contornen tu extraño perfil
como los labios tocan un anillo sagrado.

Quiero que mi amor te sea adorno
y confort, puerto de partida para la fundación
de tu reino, donde la sombra
sea abrigo e isla.

Quiero que mi amor te sea ligero
como si bailase en una playa una muchacha.

Lya Luft

lunes, 13 de junio de 2011

Tu desnudez

En la oscuridad
Palpo la forma de tu cuerpo de hombre
Recién bañado
Tu desnudez es un preámbulo
De todo lo que haremos
El amor agranda el deseo
Y la evasión total
Se realiza en el eclipse
Que une tu boca con mi boca.

Marisa Trejo

sábado, 11 de junio de 2011

TU SONRISA

Cada noche tu mirada es un anhelo diferente
te desnudas a conciencia con mis besos,
tejes en mi cuerpo un traje de deseos.

Estos versos son todo cuanto tengo
a la hora de soñar contigo,
mi pequeña historia que se instala en tu oído,
un viaje hacia el pasado,
el recuerdo se equilibra en la memoria.

Tradúceme el secreto lenguaje de tu mirada
el rito unánime donde se ajustan los labios
y las palabras cumplen lo que prometen.

Atravieso nuevamente el mismo pueblo,
recojo la tristeza de tus ojos quebrados
el vuelo indiferente de mi sombra
que se estrella
contra el muro.

Tú eres bella como la mujer que el poeta conoce
en el ejercicio de sus primeros versos.

Pablo Cassi

jueves, 9 de junio de 2011

COMO UN ÁRBOL

Fue en tu pequeña mano,
en el mar de una mano,
donde sembré mi vida
como un árbol.

Tus dedos, nuestros dedos,
raíces de ternura.
Y nos creció la sombra como un árbol.

Mis manos en las tuyas
tus dedos injertados en los míos,
nido se hizo el árbol.
Fue en tu pequeña mano,
en el mar de una mano,
en donde nos nacimos
como un árbol.

Pedro García Cabrera

martes, 7 de junio de 2011

Yo te fui desnudando de ti mismo...

Yo te fui desnudando de ti mismo,
de los «tus» superpuestos que la vida
te había ceñido...

Te arranqué la corteza -entera y dura-
que se creía fruta, que tenía
la forma de la fruta.

Y ante el asombro vago de tus ojos
surgiste con tus ojos aún velados
de tinieblas y asombros...

Surgiste de ti mismo; de tu misma
sombra fecunda, intacto y desgarrado
en alma viva...

Dulce María Loynaz

domingo, 5 de junio de 2011

Quiéreme entera...

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!
si me quieres, no me recortes:
¡quiéreme toda... o no me quieras!

Dulce María Loynaz

viernes, 3 de junio de 2011

Amores imposibles (2)

Un amor imposible es el más feliz de los amores.
O puede serlo.
Basta que creas que es posible un amor imposible
y esto hará la felicidad del amor imposible.
Puede que seas el amor imposible de tu amor imposible.
Pero esto es un milagro.

Darío Jaramillo

miércoles, 1 de junio de 2011

Amores imposibles (7)

Todos los amores imposibles son eternos,
el tiempo no los toca
y no existen traiciones entre los amores imposibles.
Amo con toda intensidad, amo sin límites
a cada uno de mis amores imposibles.
A veces el olor del café trastoca el orden de los años
y voy a dar a la madrugada
de un resplandor que a mí me alumbra
o de pronto la voz de Janis Joplin
me ensarta en una noche cítrica,
de alambre,
la noche del hechizo,
puede ser una forma precisa de mecerse el viento entre los árboles
y la danza del cuerpo,
la eterna danza de un cuerpo eterno
entre la eterna danza de la brisa.
Los eternos amores imposibles
no se tocan, no se cruzan, no pueden verse entre sí,
no existen los celos entre los amores imposibles,
son perfectos los amores imposibles.

lunes, 30 de mayo de 2011

AÑADIRTE A MI PIEL

Quiero hervirte
en el centro de mis suspiros,
desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
y encender piras infinitas
en la avenida de mis piernas
para guiar tu clavel por mi noche.

Desmadejar tus besos con mis besos,
en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
Sentir en mi elástico triángulo
azules bocanadas
y convertirte en amaranto ocaso,
para deleitarme con tu espuma,
para echar anclas,
para perseguir gaviotas,
para morir en ti.
 
LINA ZERÓN

jueves, 26 de mayo de 2011

No pienses en mañana...

No pienses en mañana
ni me hagas promesas
ni tú serás el mismo
ni yo estaré presente.
Vivamos juntos la cima de este amor
sin engaños
sin miedo
transparentes.

Claribel Alegría

martes, 24 de mayo de 2011

Ausencia

Dejaré que muera en mí el deseo
de amar tus ojos dulces,
porque nada te podré dar sino la pena
de verme eternamente exhausto.
No obstante, tu presencia es algo
como la luz y la vida.
Siento que en mi gesto está tu gesto
y en mi voz tu voz.
No quiero tenerte porque en mi ser
todo estará terminado.
Sólo quiero que surjas en mí
como la fe en los desesperados,
para que yo pueda llevar una gota de rocío
en esta tierra maldita
que se quedó en mi carne
como un estigma del pasado.
Me quedaré... tu te irás,
apoyarás tu rostro en otro rostro,
tus dedos enlazarán otros dedos
y te desplegarás en la madrugada,
pero no sabrás que fui yo quien te logró,
porque yo fui el amigo más íntimo de la noche,
porque apoyé mi rostro en el rostro de la noche
y escuché tus palabras amorosas,
porque mis dedos enlazaron los dedos
en la niebla suspendidos en el espacio
y acerqué a mí la misteriosa esencia
de tu abandono desordenado.
Me quedaré solo como los veleros
en los puertos silenciosos.
Pero te poseeré más que nadie
porque podré irme
y todos los lamentos del mar,
del viento, del cielo, de las aves,
de las estrellas, serán tu voz presente,
tu voz ausente, tu voz sosegada.

Vinicius de Moraes

domingo, 22 de mayo de 2011

Aunque tú no lo sepas

Aunque tú no lo sepas
abrazamos la luna
entre tu pecho y el mío
e iniciamos
expediciones nocturnas
de nuestros cuerpos

licenciado en tus lunares
respiré aire puro
en el norte de tu boca
para terminar perdiéndome
al sur de tus caderas

amanecí sobre una almohada
de besos
y tu espalda desnuda
me mostró
la luz de un día
alejado de grises


JORGE MUÑIZ

viernes, 20 de mayo de 2011

DEL AMOR PRESENTE

Descubrir
tu voz de enredadera
anudarse a mis ojos
vueltos hacia la noche
y el rastro de tu boca,
sombra que se detiene en el misterio
de mi cuerpo desnudo.

Descubrir que te amo
después de haberte amado.

Silvia Long-Ohni

miércoles, 18 de mayo de 2011

POEMAS DE MAR Y VIENTO (III)

En medio de tu cuerpo

hay sinfonías de luz y sombra

un jardín de bellos soles

música girando en los planetas

moléculas de agua destellando en la caricia

y un punto negro de espuma nebulosa.

En medio de tu cuerpo

un caracol inventa la poesía.


RUBÉN MÁRQUEZ

lunes, 16 de mayo de 2011

Coincidencias (Para la mujer del café de siempre)

Tal vez sin que lo sepamos
exista un momento dentro de todos los momentos
en que estarás leyendo este poema que se escribe.

Tal vez en ese instante estarás en el lugar de siempre
y tus labios perciban el aroma del pasado
con el café que te hable de los días que tuvimos.

En ese momento quizá estarás ahí
con los mismos sabores y el aroma a café por todo el cuerpo
mientras yo te piense tocándote sin tocarte.

Probablemente tu vestido sea el mismo
aquel que tantas veces vistió la silla de mi cuarto
y que hoy ondea por el aire con su paso aprisa.

Tal vez una palabra un pensamiento
algo inexplicable y cotidiano en otro tiempo
estará haciendo resurgir un nuevo abrazo.

Acaso los días cambien su presagio
y coincidamos en el preciso espacio donde empezamos
porque nos marchamos pero no cambiamos del todo.

Tal vez a fin de cuentas
no quedamos tan distantes
porque estamos heridos por la misma flecha.


Rubén Márquez

sábado, 14 de mayo de 2011

Canje

Es importante hacerlo

quiero que me relates
tu último optimismo
yo te ofrezco mi última
confianza

aunque sea un trueque
mínimo

debemos cotejarnos
estás sola
estoy solo
por algo somos prójimos

la soledad también
puede ser
una llama.

Mario Benedetti

martes, 10 de mayo de 2011

De la sed

Quitadme incluso el mar;
incluso el apretado cauce de los arroyos,
las acequias ruidosas de insectos, los estanques
donde los peces muerden la soledad del agua;
quitadme la tormenta,
los carriles de lluvia resbalando en el vidrio,
el rocío que preña de gotas los jarales,
la humedad de la noche lastimando los trigos.
Quitadme incluso el mar.

(La única sed que temo es la sed de su boca.)

Josefa Parra

domingo, 8 de mayo de 2011

Olor a amor

Hueles de una manera diferente.
Amar es una forma de olor. El cuerpo impone
su presencia de aroma que subleva
esa selva, ese bosque
que somos.
No te veo.
No llego a tu contacto. Llegan flores
raras, deshechas, invisibles.
Certidumbre de ti en medio de la noche.

Un salvaje rosal es tu olor. Una
paloma es, y su vuelo recorre
hasta mí el aire. Una
profunda cabellera esparcida en el borde
de mi memoria.

Tu enredado aroma
entre mis dedos algo tuyo esconde.
Hasta mí llegas cada día hecha
olor enmarañado de azucenas y áloes.

Trasminas existencias. Te declaras
realidad amorosa que responde
a mi busca. Llamada
que su contestación en mi recoge.

Rastro exhalado, huella
reconocible, evanescente torre
de olorosa verdad. Humano aroma
de mujer junto al hombre.

Amar es una forma de olor. Llegas
fragante. Llego. Nos acoge
la onda que huele a vida enamorada,
a claveles que en dos bocas se rompen.

Carlos Edmundo de Ory


sábado, 7 de mayo de 2011

Equidistancia

Déjame que lo dicho
no se parezca en nada
a lo pensado.
Y que lo pensado,
si alguna vez fue dicho,
no se parezca en nada
a su música.
Déjame creer que lo pensado
y su música son huecos
que se necesitan,
que se atraen
como dos amantes
sin reproches.
Déjame creer que lo dicho
lo pensado
y su música tienen
cada cual lastres propios,
y que ninguno se colma
en el otro;
acaso en su dispersa
inmensidad,
en su sutil
equidistancia.

Ernesto García López

jueves, 5 de mayo de 2011

Esa flor instantánea

Miedo a perderse ambos,
vivir el uno sin el otro:
miedo a estar alejados
en el viento de la niebla,
en los pasos del día,
en la luz del relámpago,
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse,
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y se buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto,
de los que mueren juntos
y resucitan luego.

José Agustín Goytisolo

martes, 3 de mayo de 2011

Los sonámbulos

Y, cuando duermen, sueñan no con los
ángeles sino con los mortales.
Xavier Villaurrutia

Se despertó al oír un ruido
a sus espaldas, un murmullo
de frondas embozado. Abrió
los ojos y rozó en silencio
sus brazos recogidos entre
la nervadura de la sábana.
Qué sucede, por qué no duermes
-le preguntó mientras el alba
ya era otra forma en los espejos.
Me soñaba contigo -dijo
sin mirarle. Y se dio la vuelta,
cerró los párpados del sueño
para buscar la piel que huía
desde sus yemas, luz adentro.

Jorge Valdés Díaz-Vélez

domingo, 1 de mayo de 2011

Retrato de mujer

Siempre estará la noche, mujer, para mirarte cara a cara,
sola en tu espejo, libre de marido, desnuda
con la exacta y terrible realidad del gran vértigo
que te destruye. Siempre vas a tener tu noche y tu cuchillo,
y el frívolo teléfono para escuchar mi adiós de un solo tajo.

Te juré no escribirte; por eso estoy llamándote en el aire
para decirte nada, como dice el vacío: nada, nada,
sino lo mismo y siempre lo mismo de lo mismo
que nunca me oyes, eso que nunca me entiendes nunca,
aunque las venas te arden de eso que estoy diciendo.

Ponte el vestido rojo que le viene a tu boca y a tu sangre,
y quémame en el último cigarrillo del miedo
al gran amor, y vete descalza por el aire que viniste
con la herida visible de tu belleza. Lástima
de la que llora y llora en la tormenta.

No te me mueras. Voy a pintarte tu rostro en un relámpago
tal como eres: dos ojos para ver lo visible y lo invisible,
una nariz de arcángel y una boca de animal, y una sonrisa
que me perdona, y algo sagrado y sin edad que vuela en tu frente,
mujer, y me estremece, porque tu rostro es rostro del Espíritu.

Vienes y vas, y adoras al mar que te arrebata con su espuma,
y te quedas como inmóvil, oyendo que te llamo en el abismo
de la noche, y me besas lo mismo que una ola.
Enigma fuiste. Enigma serás. No volarás
conmigo. Aquí mujer, te dejo tu figura.

Gonzalo Rojas

viernes, 29 de abril de 2011

Enigma de la deseosa

Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus.

Gonzalo Rojas

miércoles, 27 de abril de 2011

El fornicio

Te besaré en la punta de las pestañas y en los pezones,
te turbulentamente besara,
mi vergonzosa, en esos muslos
de individua blanca, tacara esos pies
para otro vuelo más aire que ese aire
felino de tu fragancia, te dijera española
mía, francesa mía, inglesa, ragazza,
nórdica boreal, espuma
de la diáspora del Génesis... ¿Qué más
te dijera por dentro?
¿griega,
mi egipcia, romana
por el mármol?
¿fenicia,
cartaginesa, o loca, locamente andaluza
en el arco de morir
con todos los pétalos abiertos,
tensa
la cítara de Dios, en la danza
del fornicio?

Te oyera aullar,
te fuera mordiendo hasta las últimas
amapolas, mi posesa, te todavía
enloqueciera allí, en el frescor
ciego, te nadara
en la inmensidad
insaciable de la lascivia,
riera
frenético el frenesí con tus dientes, me
arrebatara el opio de tu piel hasta lo ebúrneo
de otra pureza, oyera cantar las esferas
estallantes como Pitágoras,
te lamiera,
te olfateara como el león
a su leona,
para el sol,
fálicamente mía,
¡te amara!

Gonzalo Rojas

lunes, 25 de abril de 2011

Del sentido

Muslo lo que toco, muslo
y pétalo de mujer el día, muslo
lo blanco de lo traslúcido, U
y mas U, y mas y más U lo último
debajo de lo último, labio
el muslo en su latido
nupcial, y ojo
el muslo de verlo todo, y Hado,
sobre todo Hado de nacer, piedra
de no morir, muslo:
leopardo tembloroso.

Gonzalo Rojas

sábado, 23 de abril de 2011

CUÉNTAMELO OTRA VEZ

Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.

Amalia Bautista