jueves, 26 de abril de 2018

LA NOCHE DEL CIELO VERDE




Nevaba y tú eras hermosa.
Estábamos en la ciudad y cada vez que miraba hacia arriba
alguien se asomaba por la ventana y me observaba.
Podría decirse que yo te gustaba mucho
o incluso que me amabas
pero tú caminabas a una velocidad curiosa,
ibas haciendo ángulos y me confundías.
Pienso que tal vez pensabas que me harías desaparecer
caminando con una rara velocidad, haciendo extrañas curvas
¿Pero cómo me podría hacer desaparecer eso del planeta?
Duele
¿Por qué quieres que me vaya?
Duele
¿Por qué?
¿Por qué?
No sé.
Algunas cosas no pueden explicarse:
el cielo, por ejemplo, era verde esa noche.

TAO LIN