miércoles, 30 de mayo de 2018

BESOS COMO HIMNOS


       
Persigo tus besos por un mapa de silencios.
Busco esas caricias de siempre,
las  del embrujo inocente, esas del mudo gesto de la ofrenda
desgranándose sobre mi rostro como  uvas edénicas.
Peces de azúcar nadan en un mar de contradicciones y desencuentros,
  escurriéndose de mis manos de arena,
convertidas en pequeños desiertos.
Tus besos lejanos me apartan de la quietud de esta tarde rubia.
Adivino verdes de sombra en atardeceres advenidos.
Mi propio ocaso penetra hasta la profundidad de mis huesos,
adormecido ya el fuego, latiendo  aún en cenizas relumbrosas.
Desde aquí, refugio en el que deletreo el bramido de tus tormentas,
  alardeo de estas ascuas que se apagan.
La calma  me abraza dulcemente,  como una
trama de hilos  brillantes,
muelle donde se apagan himnos y conjuros.
Susana Giraudo