martes, 20 de marzo de 2018

De sólo imaginarme...


De sólo imaginarme que tu boca

pueda juntarse con la mía, siento
que una angustia secreta me sofoca,
y en ansias de ternura me atormento...

El alma se me vuelve toda oído;
el cuerpo se me torna todo llama
y se me agita de amores encendido,
mientras todo mi espíritu te llama.

Y después no comprendo, en la locura,
de este sueño de amor a que me entrego:
si es que corre en mis venas sangre pura,
o si en vez de la sangre corre fuego...


Alicia Larde